Once países de la región Asia-Pacífico anunciaron este sábado avances importantes para cerrar un ambicioso tratado comercial en el que no estará Estados Unidos, después de Donald Trump decidiera retirarse de las negociaciones.

Pero los once países restantes (Brunéi, Chile, Nueva Zelanda, Singapur, Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Perú  y Vietnam) decidieron no rendirse y seguir adelante con las negociaciones, que empezaron hace varios años.

"Los ministros (de comercio) están satisfechos de anunciar un acuerdo en los elementos centrales" del texto, indicaron los representantes de los once países este sábado en un comunicado conjunto.

Asimismo, la Presidenta Michelle Bachelet reiteró su apoyo al acuerdo sin Estados Unidos y aseguró que "el Pacífico se consolidará como la zona de mayor dinamismo económico" y confirmó que "Chile será parte de un acuerdo comercial inclusivo, de última generación y altos estándares".

Las negociaciones se están llevando a cabo al margen del foro económico Asia-Pacífico (APEC) que se celebra en la ciudad vietnamita de Danang, una organización que reúne a 21 economías representando cerca del 60% de la riqueza mundial.

"El TPP-11 sigue siendo el acuerdo comercial más importante de los últimos 20 años, exceptuando los de la UE", destaca Deborah Elms, de Asian Trade Centre con sede en Singapur.

Las primeras negociaciones, a las que la otra gran potencia económica de la región, China, nunca fue invitada, se remontan a hace más de diez años.

El acuerdo de este sábado, aunque no es definitivo, marca la resurrección de un texto ambicioso porque incluye no solo mercancías sino también servicios y aspectos financieros.

En los últimos días de intensas negociaciones en Danang, algunas delegaciones apuntaron a Canadá como el responsable de frenar el acuerdo.

El país norteamericano exige que el tratado incluya no sólo aspectos comerciales (reducción de aranceles, etc) sino también "progresistas".

Este término se refiere a incluir en el texto artículos para asegurarse de que los firmantes respeten el medio ambiente o garanticen condiciones de trabajo dignas, aspectos que tradicionalmente no formaban parte de los tratados comerciales.

"Necesitamos poner el listón muy alto en los elementos progresistas, se trata de crear las condiciones del comercio para las próximas generaciones", dijo al AFP una fuente de la delegación canadiense.

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