Una importante fuga de afiliados generó la crisis de la isapre Masvida entre sus cotizantes.

Como publica El Mercurio, solo en febrero de este año unos 28 mil beneficiarios habrían migrado de la isapre de médicos, mientras que entre febrero de 2016 y ese mismo mes de 2017, más de 90 mil personas dejaron la aseguradora, según  cifras de la Superintendencia de Salud.

De ese total de beneficiarios, 51.406 se fueron a otras isapres, 359 fallecieron y existen 38.861 casos de los cuales no hay información, estimándose que parte importante de éstos últimos habría decidido irse a Fonasa. 

Según consiga el diario, tres de cada cuatro afiliados que dejaron Masvida fueron a parar a un grupo conformado por tres aseguradoras: Cruz Blanca recibió al 25.3% de los casos, Banmédica el 24.8% , Colmena, 23% y Consalud al 22.1%

Entre las razones del cambio se destaca la estrategia que desplegaron las isapres para persuadir a los afiliados de Masvida sobre la incertidumbre dentro de la firma y del peligro que corrían sus planes de salud.

 

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