Según un informe de ONU Medio Ambiente, la ciudad de Santiago podría ahorrar casi US$ 2.700 millones en los próximos 13 años, si el 100% de los taxis y micros fuera eléctricos. 

Actualmente, se destinan US$307,5 millones en combustibles y la evaluación de la agencia, realizada en conjunto con la Federación Internacional del Automóvil para Amércia Latina y los clubes del automóvil de los distintos países de la región, mostró que se dejarían de gastar US$2.686 millones en ese concepto a 2030, lo que se divide en US$ 1.860 millones para los taxis y US$826 millones para los buses.

Además, el estudio publicado por La Tercera, revela que se evitarían 1.379 muertes asociadas a la calidad del aire y que se reducirán 10,2 millones de toneladas equivalentes de dióxidos de carbono.

ONU Medio Ambientes también valoró que Santiago ya esté dando pasos para acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica con la licitación de 90 buses eléctricos para el Transantiago. 

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