"Incertidumbre" y "volatilidad". Esas son las palabras que han marcado el ritmo de los mercados bursátiles del mundo, que se han movido entre derrumbes y rebotes en las últimas sesiones.

Tras el 'miércoles negro' de la semana pasada, los principales indicadores internacionales cerraron el viernes con fuertes avances. Sin embargo, este lunes los números rojos volvieron a tomarse la mayoría de las bolsas, las que durante la jornada de ayer registraron fuertes repuntes.

"Hay un panorama de bastante incertidumbre", dice Roberto Silva, gerente de Estudios de Capital FX, quien destaca que el índice que mide la volatilidad de los mercados se encuentra en los niveles más altos registrados en el último tiempo.

¿Las razones? Diversos focos de preocupación que están distribuidos en distintas partes del mundo, y que seguirán siendo el centro de atención en las próximas semanas.

1. La economía europea

Grecia, Alemania y la deflación son los tres principales factores de preocupación respecto de la situación que está viviendo la eurozona. Mientras la esperanza está puesta en las acciones que lleve adelante el Banco Central Europeo (BCE). El lunes el organismo comenzó a comprar bonos garantizados, y los rumores de que en diciembre podría iniciar la compra de bonos corporativos impulsaron las bolsas ayer.

El temor por una nueva recesión se tomó los mercados el miércoles pasado, ante los rumores de que Grecia abandone el programa de rescate antes de lo previsto. A lo que se sumaron los negativos datos económicos que siguen llegando desde Alemania, que hasta ahora, había sido el motor del bloque.

El banco central de Alemania advirtió el lunes que la economía apenas avanzó en el tercer trimestre. En el período previo ésta se contrajo sorpresivamente, por lo que un nuevo retroceso llevaría a la recesión a la principal economía europea. Las exportaciones anotaron en agosto su mayor caída en más de cinco años y la inflación se mantuvo sin cambios en septiembre (0,8%), lo que no es otro signo más, del freno que está registrando.

La presión deflacionaria (baja inflación) acecha también al resto de Europa, lo que muestra un consumo bastante débil. Ante lo cual, Silva asegura que "no hay mucha esperanza en el corto plazo". "El panorama continúa siendo bastante negro para las economías de Europa", agrega Marcos Aguilera, analista de Big Capital.

2. El gigante asiático

China informó ayer que durante el tercer trimestre registró un crecimiento de 7,3%, dos décimas menos que en el período previo, con lo que anotó su menor expansión desde comienzos de 2009. "A pesar del freno, la economía funciona bien y camina hacia la dirección y objetivo esperados", aseguró el portavoz de la Oficina Nacional de Estadísticas, Shen Laiyun, consignó el diario El País.

"Uno de los objetivos más importante que tiene China es tratar de alcanzar las expectativas de crecimiento, que es 7,5% para este año", explica Aguilera.

Las presiones deflacionarias también afectan a China, según datos de Reuters, en septiembre la inflación se desaceleró más de lo esperado a su nivel más débil en cinco años. A juicio de Silva, de concretarse, podría ser más riesgoso que si ocurriese en Europa, sin embargo, asegura que es más inminente en este último.

3. Los datos de EE.UU.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos informó el miércoles pasado que las ventas minoristas cayeron en septiembre. Un dato que golpeó fuertemente los mercados, considerando que el "70% de la economía de EEUU se explica por el consumo", resalta Silva. "Esto pone más dudas a la solidez de la recuperación que pueda estar teniendo".

De acuerdo a Reuters, aunque se esperaba una baja de este indicador, lo que más sorprendió fue la caída de las ventas subyacentes, que excluyen los rubros de automóviles, gasolina, materiales de construcción y servicios de alimentos, y que corresponde de manera más estrecha con el componente de consumo del PIB. Éstas anotaron un retroceso de 0,2%, frente al avance que esperaba el mercado.

Tras esto se conocieron datos más positivos –la producción industrial registró en septiembre su mayor avance en casi dos años y el número de estadounidenses que presentó nuevas solicitudes del subsidio de desempleo cayó a mínimos en 14 años–, los que sólo llevaron a una leve alza a Wall Street el jueves pasado. Sin embargo, los resultados corporativos colaboraron en el repunte del viernes, los que complementados con el repunte europeo, lograron un fuerte impulso en la sesión de ayer.

El temor de que la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) comience a subir las tasas antes de lo previsto también ha puesto algunas dudas, pese a que –recalca Silva– la presidenta del organismo, Janet Yellen, ha insistido que las tasas se van a mantener bajas.

4. La propagación del ébola

Los temores de una propagación del virus ébola también llegaron a los inversionistas. "Esto aviva la aversión al riesgo, hace que mucha gente que está operando en mercados financieros, tome decisiones de salirse, se generan ventas masivas, y se desinflan los precios", explica Silva.

El banco británico Barclays advirtió en un reporte, citado por The Telegraph, que "la probabilidad de que el ébola se propague a economías más grandes ha aumentado. Sigue siendo un riesgo de cola, pero se ha incrementado en probabilidad a una que ya no puede ser ignorado". No obstante, éste fue publicado días después de que se confirmara el primer caso de contagio en España, la auxiliar de enfermería Teresa Romero, y que ayer se confirmó que superó el virus.

"Ha sido parte del nerviosismo que hemos visto en estos días", dice Aguilera, y asegura que si se aumentan los casos de contagios fuera de África, podría "tener un efecto importante".

Un estudio del grupo Banco Mundial pronosticó que si el virus se extendiera en el tiempo y se propagara a África occidental, el impacto financiero regional a dos años podría alcanzar los US$32.600 millones a fines de 2015.

¿Cómo afecta esto a Chile?

En este escenario, los commodities han sido los que han resultado más perjudicados. "En momentos de incertidumbre y volatilidad lo primero que cae es la demanda de este tipo de activos", asegura Silva. Lo anterior se traduce en efectos importantes para economías emergentes que depende mucho de materias primas, como lo es Chile, añade Aguilera.

Ayer, el cobre puso fin a tres sesiones de retrocesos y cerró levemente sobre la barrera de US$3,00, tras tocar el lunes un nuevo mínimo de seis meses. "Podríamos ver una caída un poco mayor en el cobre, técnicamente el próximo soporte que debería respetarse US$2,80-US$2,85", estima Silva.

La Bolsa de Santiago cerró el lunes en su menor nivel desde marzo, tras una racha negativa de cinco sesiones, a la que puso fin ayer, después de acoplarse al optimismo de los mercados internacionales.

Según Roberto Silva, el panorama se mantiene negativo para la economía chilena, a la incertidumbre del escenario externo, se suma la caída de las expectativas y la inversión a nivel local. Y precisa que pese a una política fiscal más expansiva, se requiere del apoyo del sector privado: "Si no hay confianza del sector privado para apoyar este gasto, el efecto es bastante débil".

Publicidad