Tras reunirse con la Asociación de Municipalidades de Chile (Amuch), el ministro de Salud Jaime Mañalich, anunció, la tarde de este viernes, que se convocará a una "mesa social Covid-19" en la que reunirá a alcaldes y el Colegio Médico.

Esto, luego que 56 jefes de comunas pidieran cuarentena total en el país, además de la determinación de algunas comunas, como las del sector oriente de Santiago (Las Condes, Vitacura y La Reina) de decretar cuarentenas preventivas, a la que también se sumó Maipú.

"Los honorables alcaldes consideran que hay un déficit de información, de una velocidad de transmisión de datos, de información que debería ser mejor, y es por eso que se ha levantado la propuesta de crear una mesa social Covid-19 dependiente del Ministerio del Interior para hacer interactuar con todas las inquietudes y transmitir información en más detalles a los integrantes de esta mesa que va a ser convocada en los próximos días u horas y mejorar este nivel de información", explicó Mañalich. 

En ese sentido, el ministro señaló que existen dos frentes de acción. "El primero es el tratamiento de los enfermos de Covid-19 que afortunadamente en Chile son solo 32, no tenemos que lamentar ningún fallecido por ahora y hay un número relativamente escaso de personas conectadas a un respirador. Sabemos que los próximos días las cifras de contagio van a seguir aumentando".

La otra medida, aseguró, "se trata de medidas de salud pública que tiene que ver fundamentalmente con aislar, reparar la posibilidad de que una persona contagie a otra y aislar lugares o poblaciones con alta incidencia de la enfermedad".

Y agregó: "Estas medidas tienen diversos niveles y por eso los señores alcaldes han concebido esta palabra de cuarentena progresiva que es correcta".

En ese sentido, detalló que una cuarentena progresiva tiene varios niveles.

"En el primer nivel se le pida a la gente que esté en sus casas, se cierran los restaurantes, los pubs, los cines, se cierra el comercio, para disminuir la posibilidad de que las personas contagien unas a otras", declaró.

En un segundo nivel, "se forman las aduanas sanitarias que son puntos donde pasa gente por la carretera norte hacia Coquimbo, por ejemplo, hacia los aeropuertos y las personas tienen que atravesar un punto de chequeo que tiene la potestad de decirle usted pasa o no pasa y extenderle un pasaporte sanitario".

"En tercer lugar viene lo que llamamos el cordón sanitario que implica que en una comuna, que en una ciudad, que en un barrio, no se permite la entrada ni salida de personas que no viven ahí. Dentro de ese cordón sanitario que puede ser de manzanas, de comunas, de ciudades enteras, se genera una dificultad, una limitación para el tráfico de las personas de adentro hacia afuera y viceversa. Y esta es una medida que vamos a ir tomando y que estamos tomando dentro de esta cuarentena progresiva". 

El secretario de Estado sostuvo que "el punto final es el de cierre. Cierre de una ciudad entera, de una comuna, de un país. Para entenderlo, esto significa, en la práctica, para poder hacerlo cumplir un toque de queda de 24 horas por los próximos meses porque evidentemente la situación epidemiológica en las próximas semanas no tiene vicios de mejorar, más bien van a ir al aumento que hacia la disminución". 

Y en ese contexto, destacó que si se llegará a implementar un toque de queda "habrá sanciones muy severas para quienes no respetan este bloqueo domiciliario, que necesita una preparación muy sofisticada porque hay que alimentar a las personas, hay que evacuar a los enfermos, hay que ver qué es lo que pasa con los elementos de salud".

Y sentenció: "No es una medida que sin una implementación adecuada se pueda tomar de un momento para otro". 

 

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