Hasta la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara llegó esta tarde el general director de Carabineros, Hermes Soto, para abordar la muerte del comunero Camilo Catrillanca durante un operativo policial en la comunidad de Temucuicui, en Ercilla. 

Un caso que ha estado cruzado por los cambios en la versión oficial proporcionada por la institución, en especial respecto del registro del operativo, donde el joven de 24 años recibió un disparo en la nuca que le provocó la muerte.

Si bien en un primer momento Carabineros informó que los uniformados no habían alcanzado a montar sus cámaras GoPro para registrar imágenes del procedimiento, luego se conoció que uno de ellos sí portaba el dispositivo, pero que había destruido la tarjeta de memoria. Esta situación provocó que cuatro de los funcionarios involucrados fueran dados de baja, mientras que el general Mauro Victtoriano, jefe de la zona Araucanía Control y Orden Público, y el Coronel Iván Contreras Figueroa, prefecto de Fuerzas Especiales de la Araucanía presentaron sus respectivas renuncias. 

La intervención de Soto se suma a la que realizó el lunes el ministro del Interior, Andrés Chadwick. En esa oportunidad, el jefe de gabinete descartó renunciar y anunció el ingreso de tres querellas, una de ellas por obstrucción a la investigación. "Cómo no me va a doler, cómo no me va a generar impotencia, cómo no me va a enojar que esa cámara que estaba comprada para estos operativos se haya mal utilizado y se haya roto su tarjeta, si la compramos nosotros desde el Ministerio del interior. Me irrita", sentenció. 

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Carabinero destruyó memoria porque "habían imágenes que lo comprometían"

Durante la sesión Soto relató la versión oficial de los hechos, que asegura que el procedimiento se dio tras el robo de tres vehículos del que fueron víctimas cuatro profesores. Posteriormente, los responsables fueron seguidos por un helicóptero institucional quienes le dieron la información al personal terrestre, deteniéndose todos en un sector conocido como La Laguna. Tras esto, la autoridad explicó que según la versión de los cuatro carabineros que estuvieron en el operativo, dos suboficiales se bajaron de su vehículo cuando apareció un tractor con dos personas y -aseguró- se dio un fuego cruzado que terminó con la muerte de Catrillanca.

Según Soto, los dos suboficiales aseguraron que no portaban las cámaras en el momento, situación que fue ratificada por los otros dos carabineros presentes antes varias jefaturas.

Sin embargo, el pasado sábado un video que consiguió la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI mostraba a uno de los suboficiales con su cámara en su casco en el momento, por lo que éste fue consultado, respondiendo que sí llevaba la cámara y que la había entregado a la Fiscalía, aunque la memoria la había destruido.

El jefe de la institución afirmó que el funcionario dijo que había destruido la tarjeta de memoria "porque habían ahí imágenes que lo comprometían en lo personal y familiar". Posteriormente, la autoridad indicó que se trataría de material en el que aparecería junto a su pareja.

La muerte del comunero (Camilo Catrillanca) es absolutamente lamentable. Lo irregular es haber dañado o no haber entregado oportunamente esa cámara con la tarjeta respectiva
Hermes Soto

Tecnología de Carabineros no es adecuada y "Comando Jungla no existe"

El director general explicó que el proceder que Carabineros tiene en la zona, que la definió como una "zona de conflicto", no han cambiado respecto a los últimos años y que considera "un vehículo blindado adelante".

Soto también dijo no estar conforme con la tecnología que manejan para afrontar los conflictos: "No estoy para nada de acuerdo, queremos cambiar la tecnología. Las cámaras Go Pro no tienen control desde una central. No nos sirven para operar en estos sectores", explicó. Por lo mismo, aseguró que hay un proyecto para mejorar esta situación.

El uniformado contextualizó que 240 carabineros han resultado lesionados y dos fallecidos desde el 2011 a la fecha en la zona, la que calificó de conflictiva y por lo que aseguró que los funcionarios deben ir bien equipados en los procedimientos, situación que según dice se cumple, pero recalcó que no ocurre lo mismo con la tecnología que utilizan.

En la ocasión, Soto precisó que los uniformados que fueron parte del procedimiento en el que falleció Catrillanca son del GOPE y no son parte del último grupo de 15 carabineros que se fueron a capacitar a Colombia, recalcando que el mencionado Comando Jungla "no existe". En cuanto a la declaración de los pilotos del helicóptero que siguió los autos robados, dijo que estos le declararon lo mismo a él pero que desconoce cuál fue el diálogo que sostuvieron con el Ministerio Público.

La detención del menor de edad

La jefa del Departamento de Derechos Humanos de Carabineros, comandante Karina Sosa, se refirió a la detención del menor de 15 años que acompañaba a Catrillanca al momento de su muerte.

En ese sentido, aseguró que tras ser detenido, el joven fue trasladado a la Comisaría de Ercilla donde no se estuvo con adultos ya que "estuvo segregado cumpliendo el principio de segregación". En el lugar recibió la visita de la Defensoría Mapuche, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y el Juzgado de Familia. De este sitio, según dijo la comandante, el menor fue enviado a la Comisaría de Collipulli, donde recibió alimento y abrigo de parte de familiares, para durante la noche pasar a control detención y posteriormente ser puesto a disposición de Gendarmería.

Sobre la denuncia de torturas en contra del menor, la comandante Sosa explicó que no cuentan con antecedentes de una situación de este tipo.

Una vez finalizada la sesión el general Soto añadió que "la muerte del comunero (Camilo Catrillanca) es absolutamente lamentable. Lo irregular es haber dañado o no haber entregado oportunamente esa cámara con la tarjeta respectiva".

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