Las Juventudes Comunistas se distanciaron de las manifestaciones y hechos de violencias ocurridos este miércoles en la Universidad Austral, donde la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, fue agredida por estudiantes y retenida durante dos horas y media en el aula magna del recinto.
Tras lo ocurrido con Lincolao declararon que "las acciones violentas no forman parte de la línea política de las Juventudes Comunistas de Chile ni de su expresión local en Valdivia. Las JJ.CC. no hemos convocado ni auspiciado este tipo de iniciativas".
Además, manifestaron que entienden "la protesta estudiantil en marco de la angustia y descontento que han generado los anuncios del nuevo gobierno en la gran mayoría de la población. Hoy el foco debe estar en el trasfondo y en cómo las políticas públicas instaladas por el actual gobierno han afectado y afectarán al pueblo de Chile".
En esa línea, comunicaron que consideran "urgente que el gobierno escuche las demandas y preocupaciones de las y los estudiantes a través de los organismos que los representan".
Y rechazaron "que se apliquen sanciones a estudiantes sin la existencia de un debido proceso, con investigación seria, transparencia y pleno respeto a las garantías de las y los estudiantes".
"Asimismo, repudiamos las amenazas y persecución a quienes se manifiestan y ejercen su derecho a la libertad de expresión", cerraron.
El rechazo a las sanciones se debe a que la universidad inició una investigación por lo ocurrido y tal proceso podría concluir en medidas en perjuicio de los alumnos. Desde el Gobierno se ha instado a expulsar a los involucrados y anunciaron una querella criminal.
A ello se suman iniciativas legislativas como la de la bancada UDI, quienes presentaron un proyecto que busca que estudiantes condenados por actos de violencia pierdan la gratuidad. Y las indicaciones que anunció el Ejecutivo para "Escuelas Protegidas", que sería ampliado a la educación superior.