El presidente electo José Antonio Kast continúa en su gira por República Dominicana y visitó la frontera con Haití: “se busca darle soluciones a una crisis humanitaria en el país vecino, pero también controlar el flujo de personas”.
República Dominicana es su primera parada de su gira por Centroamérica, que también contempla una reunión con Nayib Bukele en El Salvador y con José Raúl Mulino en Panamá. El futuro mandatario viaja acompañado de su esposa, María Pía Adriasola, y sus futuros ministros de Seguridad y Relaciones Exteriores, Trinidad Steinert y Francisco Pérez Mackenna.
En Dajabón, en la frontera con Haití, el presidente Luis Abinader y los encargados de control fronterizo del Ejército dominicano explicaron el funcionamiento de la frontera entre los dos países, especialmente de la "verja inteligente" y de las zonas francas.
Es necesario mencionar que las zonas francas dominicanas no son lo mismo que las chilenas, ya que en las del país centroamericano funcionan empresas dominicanas o extranjeras que contratan mano de obra de haitiana sin que traspasen la frontera de forma irregular.
“Nos explicaron cómo es el control del flujo migratorio y la colaboración que se presta desde República Dominicana hacia Haití, incluso con la utilización de zonas francas radicadas en República Dominicana que permiten traspasar la fabricación de ciertos bienes a Haití y con ello colaborar a la economía haitiana”, comentó Kast.
En este sentido, dijo que el modelo “busca darle soluciones a una crisis humanitaria en el país vecino, pero también controlar el flujo de personas y de mercaderías clandestinas desde Haití hacia República Dominicana o viceversa”.
El futuro mandatario chileno afirmó que “las denominadas zonas francas, que permiten desarrollar ciertos artículos en República Dominicana contando con la colaboración de la confección y mano de obra en Haití. (...) permite, por lo que hemos podido ver, trabajo para cerca de 18.000 a 20.000 personas en Haití, lo que contribuye a la economía familiar. Es algo que también podríamos estudiar, no estamos diciendo que vamos a hacer lo mismo, pero sí abre la reflexión sobre situaciones en la frontera -donde la frontera está viva, donde están los habitantes- para integrar de mejor manera, resguardando nuestra situación fitosanitaria, que es distinta a la que ustedes tienen acá”.
En esta línea, Kast dijo que “el control migratorio es fundamental. Allí han logrado identificar una cantidad importante de personas que usan distintos nombres y distintas identidades. Todo eso ya está registrado y permite detectar el abuso de menores. Es un área en la cual se ha especializado nuestra ministra de Seguridad durante su trabajo en la fiscalía: se percataron del uso de menores de edad en situaciones de explotación”.
“(En Chile) tenemos grandes fronteras por las cuales ingresan personas de otras nacionalidades, muchas veces con el pasaporte falsificado o con la identidad de un menor que forma parte de la trata de personas. Eso es algo que nuestra ministra ya detectó en el ejercicio de su cargo y que hoy se puede organizar y planificar mejor”, agregó.