Debido a que cuenta con más de 40 medidas divididas en cinco ejes distintos, la oposición ha instado al Gobierno a separar el proyecto de Reconstrucción Nacional y discutir de mejor forma cada una de las propuestas. Sin embargo, la vocera Mara Sedini defendió que se tramite como una sola iniciativa. 

Desde el Partido de la Gente (PDG), su líder Franco Parisi planteó que lo primero que se debe hacer es "desmembrar" el proyecto porque "tratar de apoyar esta iniciativa como una sola está perdido". La diputada Pamela Jiles (PDG), en tanto, cuestionó que este es "un proyecto CPC" que tiene "caramelitos" a los que es "muy difícil decirles que no" y es por eso que el Gobierno decidió ingresarlo en conjunto. 

En otros sectores de la oposición se ha cuestionado que se trata de una reforma tributaria encubierta y se adviertieron eventuales inconstitucionalidades. Es más, hay quienes han planteado, como los diputados Álvaro Ortiz (DC) y Jaime Bassa (FA), que esta iniciativa terminará en el Tribunal Constitucional. 

Incluso dentro de Renovación Nacional se planteó en un comienzo separar el proyecto. Sin embargo, el Gobierno se definió por presentar una sola megarreforma a la que finalmente adhirieron. 

En este escenario, Sedini explicó que la situación actual y "la irresponsabilidad fiscal que hemos tenido en estos años" los hizo con concluir que "tenemos que hacer algo para recuperar el sendero de Chile" y aquello implica "armar un proyecto que ataque distintas perspectivas. Una de esas, por ejemplo, es el crecimiento económico, y el crecimiento económico tiene que apostar primero a que haya mayor inversión". 

En diálogo con Radio Pauta, Sedini defendió que "lo que estamos haciendo es hacer una serie de medidas que apunten al crecimiento económico, a devolver el empleo, a generar inversión. Eso no se logra con una sola medida, se logra con muchas cosas atacando estos puntos de regulación, de crecimiento, de empleo". 

"Si empezamos a separar y cosas se hacen a distintos tiempos y en distintos momentos, no llegamos", agregó. 

Una de las medidas más criticadas es la que apunta a rebajar el impuesto corporativo de 27% a 23%. Sedini criticó que "se hace una caricatura con la rebaja tributaria, pero cuando tú ves, por ejemplo, los países de la OCDE, que los últimos años han bajado desde el 30% al 22% y nosotros hemos ido subiendo desde el 15 al 27, algo anda mal". 

 

 

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