La exministra Karla Rubilar, una de las figuras dentro de Chile Vamos que fue crítica del despido de la directora del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernameg), Priscilla Carrasco, en momentos en que está en tratamiento contra un cáncer de mama.
Al respecto, la exvocera de Gobierno aseguró que le parece "muy mal" que el gobierno no saliera a aclarar que los problemas de gestión que acusaron para su salida, no se vinculan con el déficit de $1.500 millones que tiene la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (Prodemu).
Dentro de los motivos que el gobierno entregó en un informe el Ministerio de la Mujer para argumentar la remoción de Carrasco, se encuentra la situación financiera compleja de Prodemu, que implica un "riesgo sistémico" para la fundación.
En este escenario, Rubilar planteó en conversación con Hablemos a las 12, de T13 En Vivo, que "hay algo que me ha dolido harto y creo que le hace mucho mal a la política", que es que entre los argumentos de quienes han defendido al gobierno "y hablo de la ciudadanía (...) está que la mala gestión habría sido una suerte de manejo irregular, incluso por algunas personas catalogado de robo de la directora, de $1.500 millones" transferidos a Prodemu.
En esa línea, Rubilar agregó que Prodemu "es una fundacióncompletamente aparte al Servicio Nacionalde la Mujer y Equidad de Género" y le parece "muy mal", que el gobierno no saliera a aclarar "que la gestión mal evaluada de la directora no tiene nada que ver".
Para la exsecretaria de Estado, para cerrar el ciclo y poner fin a la polémica, el gobierno debe referirse a aquello. De acuerdo con Rubilar, el tema ha seguido abierto porque "no queda tan claro cuáles son las razones (del despido) más allá de la confianza", y tampoco queda en claro cuáles son las "razones de gestión" que se le critican a Carrasco.
Rubilar cuestiona despido de Priscilla Carrasco
Su crítica al despido de Carrasco la exsecretaria de Estado la mantiene. Aseguró que llamó a la ministra Judith Marín para abordar la salida de Carrasco y no le respondió. Según Rubilar, "cuando uno gobierna y va a tomar una decisión que puede malinterpretarse como esta, si es que efectivamente hay razones de peso y de fondo, creo que el gobierno es el que tiene que comunicarla primero".
"Uno lo que aprendió, a veces a porrazos de estas experiencias, es que tiene que conversar con quienes pueden tener algo que decir, para finalmente salir como coalición a defender una decisión bien justificada", agregó.
Asimismo, planteó que la salida de Carrasco debió haber sido distinta, que se tuvo que dar "un espacio y un tiempo (...), quizás terminando su quimioterapia, quizás encontrando un espacio de contención mayor. No sé, creo que habían otras fórmulas".