"Quiero agradecerle a Mauricio Rojas, por su capacidad, por su lealtad y también por su paciencia. Espero que podamos seguir colaborando, porque -ministro, usted lo sabe- le tengo un gran aprecio y una gran admiración".

Así lo afirmó el Presidente Sebastián Piñera durante el acto donde Consuelo Valdés Chadwick asumió como nueva ministra de las Culturas, en reemplazo de Rojas, quien dejó su cargo en medio de la controversia por sus dichos sobre el Museo de la Memoria, luego que se difundiera un extracto del libro "Diálogos de Conversos", donde califica la muestra del recinto como un "montaje".

Revisa este video también:

Piñera -quien se despidió de Rojas con un abrazo- admitió que en un cambio de ministros, hay "pena y alegría, y esta no ha sido la excepción".

Y es que el ex titular de Cultura es una figura cercana a Piñera. Hasta el pasado jueves, se desempeñaba como el director de contenidos y estrategias de la Presidencia, rol que él mismo definió como "darle apoyo al Presidente para sus intervenciones y su análisis". Era, además, el encargado de sus discursos. 

Además, el escritor y ex mirista, estuvo detrás de "La historia se escribe hacia adelante", libro donde personeros del primer gobierno de Piñera relataban la trastienda de la primera administración de la centroderecha en Chile desde el retorno a la democracia. Una publicación que se sumaba a "Conversando con Sebastián Piñera", también escrito por el ex parlamentario sueco. 

La frase de Piñera generó dudas respecto de si Rojas regresará al "segundo piso" de La Moneda a cumplir el rol que tenía hasta el pasado jueves.

Consultada al respecto, la vocera de Gobierno Cecilia Pérez confirmó que "hubo una conversacion privada, donde le ha expresado su cariño y valoración personal y le ha manifestado su intención de seguir contando con él, y ese destino -eventualmente- lo va a señalar el persidente en el momento que estime pertinente". 

Revisa este video también:

Hay que preguntarse "por qué se debilitó el Estado de Derecho" 

Esta mañana, al dar a conocer la salida de Rojas, Piñera entró en la polémica por los DD.HH que abrieron los dichos del ahora ex ministro. Para el Mandatario, hay que preguntarse "por qué se debilitó el Estado de Derecho" en Chile.

Piñera, quien enfatizó la necesidad del respeto "irrestricto" de los derechos humanos, manifestó que "tampoco compartimos la intención de ciertos sectores en nuestro país que pretenden imponer una verdad única y que no tienen tolerancia ni respeto por la libertad de expresión y la libertad de opinión de nuestros compatriotas".

Publicidad