El 24 de junio, el subdirector de Carabineros, Enrique Monrás, y el director general de la PDI, Eduardo Cerna, llegaron a Bolivia al aniversario de los 200 años de la policía boliviana.

Esperaban una buena recepción, pero ambos notaron una tensión inusual. La razón? Una profunda molestia se presentó en las autoridades locales por la incautación de mil toneladas de madera en San Antonio, 16 días antes.

Es que ese 8 de junio, la Fiscalía, Aduanas y la Armada -y con la presencia del ministro de Seguridad, Martín Arrau- anunciaron la incautación de madera proveniente desde Bolivia, con droga impregnada. Ni Carabineros, ni la PDI, participaron de esa diligencia, por lo que poco sabían de la molestia boliviana. Aunque, hoy, ya se lo explican.

En Bolivia el tema escaló a niveles que llevó al Presidente, Rodrigo Paz, a señalar que “el caso denominado 'maderas' fue utilizado con fines políticos para afectar la imagen del Gobierno y del sector maderero”.

La polémica se da, a pocas semanas, además, que el Presidente José Antonio Kast realice su primer viaje a Bolivia.

El diario El Deber de Bolivia señala en su edición del 21 de septiembre que “dos exagentes de la DEA estadounidense, James Craig Kuykendall y Scott Richard Oultonrealizaron exámenes al cargamento de maderas que fue señalado en Chile como “narcomaderas” y descalificaron los informes que elaboraron las autoridades de ese país y ahora, el expresidente, Jorge Tuto Quiroga pidió el Gobierno de Rodrigo Paz actuar para revertir el estigma creado en torno a los exportadores bolivianos”.

En Chile, sin embargo, el tema se ha manejado con sigilo, pues el Ministerio Público ha defendido la diligencia, señalando a los abogados de la empresa afectada que sí había presencia de droga en la maderarespaldado en informes del ISP.

Según información a la que accedió Reportajes Teletrece, los informes dan cuenta de un 5% de “trazas” de droga en la madera, y que los dueños de la madera incautada no habían pedido nada formalmente, hasta recién esta semana.

Fuentes del caso agregaron que de las 560 trozos de madera analizados, más de 400 tenían trazas de droga,  según peritajes del Instituto de Salud Pública (ISP).

En la pauta del 8 de junio se informaron, “1.080 toneladas de madera impregnadas con diferentes tipos de drogas, en lo que se transformó en un golpe histórico contra el crimen organizado en nuestro país”.

En las policías, sin embargo, hay escepticismo, pues altas fuentes institucionales señalaron que no fue posible hacer una contramuestra, por lo bajo de la “traza” de droga. En el Ministerio Público replican: “En Chile, las muestras de droga, por Ley, desde los 80, las hace el ISP”.

Con todo, la Fiscalía decidió -luego de la solicitud de las empresas dueñas de la madera- pedir al Servicio de Salud de Arica “suspender los procesos de destrucción”, hasta que finalicen todas las contramuestras solicitadas por los empresarios bolivianos.

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