En una dura batalla judicial se ha convertido la controversia entre el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, y el empresario publicitario Carlos Frings, dueño de la empresa Power Graphics.

Durante julio pasado, el jefe comunal comenzó con una arremetida para eliminar más de 50 estructuras–que a su juicio–fueron instaladas de manera “ilegal” y que han permitido una especie de sistema “pirata” de publicidad en Ñuñoa.

A la fecha, han retirado 25 postes, desde avenidas principales, cuyas gestiones no han escapado de polémicas y enfrentamientos en las calles. De acuerdo a cifras de Ñuñoa, “considerando 12 estructuras publicitarias” que aparecieron en distintos puntos de la comuna en los últimos años, “se estima que la municipalidad dejó de percibir unos $500 millones en derechos municipales”.

Por todo este conflicto, el empresario Carlos Frings se querelló el 15 de julio pasado contra Sebastián Sichel, acusándolo de “desacato”. Esto, a raíz de una causa civil que comenzó antes en los tribunales de Huérfanos–20°Juzgado de Santiago–, en la que se ordenó paralizar toda acción municipal sobre los postes de Power Graphics. Sin embargo, el jefe comunal se defendió, argumentando que “los fierros” que instruyó retirar no tenían autorización municipal.

“Eran todos ilegales”, comentaron a Reportajes Teletrece, desde el edificio de Jorge Washington.

Con todo, mientras comenzaban las primeras batallas judiciales, la empresa de Carlos Frings sostuvo dos reuniones de lobby con el director de Secpla y el director jurídico. Pero no hubo acuerdo.

“Estamos ante un evidente y desvergonzado desacato de una orden judicial que le ordenó y luego notificó a la Municipalidad que no puede realizar acto alguno en relación con los letreros indicados”, aseguró a Reportajes Teletrece, en julio pasado, el abogado Miguel Shürmann, quien representa a Power Graphics.

A pesar de ello, Sebastián Sichel informó a su equipo que llegaría “hasta las últimas consecuencias” para terminar con la “piratería” publicitaria, como él denominó a este circuito de postes–aparentemente–sin regulación.

La nueva acción judicial que tensiona a Ñuñoa

El nombre de Carlos Frings no tomó protagonismo con la controversia con Ñuñoa. El empresario copó los medios en marzo de 2025 cuando se filtraron unos chats de la entonces diputada Karol Cariola, en el marco de una arista reservada del caso Sierra Bella.

En esa causa–por tráfico de influencias–se conoció que Frings tenía vínculos con la parlamentaria y la entonces alcaldesa de Santiago, Irací Hassler.

Según la investigación, la diputada Cariola le pidió a su compañera de partido concretar una reunión con el empresario, pues quería conocerla para ofrecerle algunos proyectos. Detalles que dejó establecidos el 2 de diciembre de 2025 cuando declaró como imputada.

“Era una persona que tenía una sensibilidad de izquierda (...) Se dedicaba a desarrollar proyectos sociales y además tenía una empresa de publicidad”, reveló Karol Cariola a los detectives de la Brigada Anticorrupción, a quienes comentó que “nunca” financió sus campañas políticas, a pesar de haberse reunido en varias oportunidades.

En el municipio han tomado nota de los nexos que tiene Carlos Frings, los cuales son transversales: Desde la UDI al PC, de acuerdo a un reportaje que realizó Teletrece, en marzo de 2025.

A pesar de las acciones judiciales en su contra, el alcalde Sichel instruyó mantener la fiscalización en terreno sobre estos “tótems” publicitarios. Y el tema se ha vuelto problemático en las calles. Sobre todo en las noches.

El pasado 16 de septiembre ocurrió una situación “grave”, de acuerdo al municipio, cuyo relato quedó establecido en una querella por amenazas que se presentó el 30 de septiembre pasado en el 8°Juzgado de Garantía de Santiago.

Esa madrugada, cerca de las 02.00 horas, el funcionario Nicolás Preuss fue abordado por dos personas que llegaron en un automóvil, mientras supervisaba el retiro de carteles y pantallas publicitarias en la intersección de avenida Matta con Santa Elvira, en Ñuñoa.

“Descendió un hombre de sesenta años, acompañado de una segunda persona. Ambos comenzaron a fotografiar y grabar a quienes participaban del procedimiento. El primero se identificó como Carlos Frings y manifestó ser dueño de Power Graphics”, se lee en la querella a la que tuvo acceso Reportajes Teletrece.

En la acción judicial se deslizó la supuesta amenaza del empresario al exigir al funcionario municipal que terminara con el retiro de sus carteles:  “Esto no se va a quedar así, ya van a ver lo que va a pasar”.

De acuerdo al testimonio de Nicolás Preuss, Carlos Frings le indicó que el alcalde Sebastián Sichel “estaba loco” y que no podían retirar todos los letreros de la comuna.

Según la querella, esta acción intimidatoria no era la primera vez que afectaba al funcionario de la SECPLA de Ñuñoa. El 11 de julio pasado, mientras realizaba sus mismas labores nocturnas, recibió una llamada en la aplicación whatsapp a la 01.30 de la madrugada.

“El interlocutor manifestó llamarse Jorge Piña y señaló expresamente trabajar para Power Graphics y para Carlos Frings. Durante dicha comunicación indicó que debía ´irse con cuidado´, afirmando que sabían quién era y los lugares en que había trabajado”, relató el escrito derivado al Ministerio Público.

“En Ñuñoa no vamos a aceptar amenazas o intimidaciones contra los funcionarios que están haciendo su trabajo. Por eso presentamos esta querella, para que la Fiscalía investigue los hechos y determine quiénes son los responsables”, aseguró a Reportajes Teletrece, el alcalde Sebastián Sichel. 

Panfletos y volantes: graban a vehículo en calle Suecia

Once días después del encuentro entre el empresario publicitario y el funcionario municipal, ocurrió un nuevo hecho–que desde el municipio–se lo atribuyen a Carlos Frings.

En la misma querella, se reveló que en la madrugada del domingo 27 de septiembre, las cámaras de vigilancia, identificaron a un vehículo en la intersección de calle Suecia con Irarrázaval, cuyos ocupantes lanzaron una serie de panfletos con consignas en contra del alcalde Sebastián Sichel. 

“Uno de ellos contiene el siguiente texto: ´vecinos atentos!!!, detrás de las flores Sichel le está poniendo ruedas a la municipalidad´”, dio cuenta la denuncia municipal.

Así, la revisión de los vídeos, indicó que la camioneta estaba inscrita a nombre de Ideas y Proyectos S.A, cuya empresa estaría vinculada a Carlos Frings, pues sería administrada por sus sobrinos. Un reportaje de Ciper, además, sostuvo que dicha compañía figuró en los gastos de la primera campaña de la entonces candidata Karol Cariola. 

“En síntesis, en un período de poco más de dos meses se verifican, al menos, tres episodios relacionados con un mismo conflicto institucional (...) La investigación deberá establecer si estos hechos responden a una misma decisión o coordinación”, finalizó la acción judicial.

Abogado de Carlos Frings: “En caso alguno profirió amenazas”

Reportajes Teletrece pidió una versión al equipo jurídico de Power Graphics y reconocieron que mantienen una controversia judicial con la Municipalidad de Ñuñoa “por una serie de actuaciones del alcalde Sebastián Sichel, el exadministrador Tomás Fuentes, el director de Secpla Jaime Tohá y el funcionario Nicolás Preuss, que se han realizado al margen de la ley y causado un problema al patrimonio de la empresa”. 

En esa línea, Héctor Salazar, abogado de la firma, sostuvo que mantiene todos los permisos pagados al día y sin ninguna irregularidad. Por lo mismo, tomaron la decisión de querellarse contra el jefe comunal, cuya causa está radicada en la Fiscalía Oriente “con diligencias en curso de la Policía de Investigaciones”.

Sobre la denuncia por amenazas interpuesta por Sebastián Sichel contra Carlos Frings, descartaron esa acción o algún intento de amedrentamiento.

“Mantuvo un breve intercambio de palabras con un funcionario municipal el pasado 16 de septiembre (...)Esto ocurrió cuando el señor Frings regresaba a su domicilio junto a dos colaboradores después de cenar en un restaurante”, comentó Héctor Salazar, quien agregó que su cliente se bajó para fotografiar “el procedimiento, pues observó que se estaba ejecutando arbitrariamente y sin las medidas de seguridad”.

Bajo esa dinámica, le habría advertido al supervisor municipal que “ejercerían las acciones legales”, pero en caso alguno “profirió amenazas”.

Una nueva batalla legal que ya suma varios capítulos por el control de la publicidad en la comuna de Ñuñoa y que el Ministerio Público investiga con la presentación de varias querellas cruzadas. 

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