El 17 de julio pasado, Benjamín Aedo–un joven de 20 años–caminaba con una ropa de camuflaje negra por Lo Espejo. Esa apariencia llamó la atención de un patrullaje de Carabineros, cuyos policías tomaron la decisión de realizar un control de identidad.
El olfato no les falló, pero pudo ser mortal. El sujeto estaba armado. Y no con una pistola normal, sino con un artefacto intervenido con capacidad de múltiples disparos. Al ver que los policías lo tenían cercado, tomó la decisión de desenfundar el armamento.
Múltiples ráfagas se escucharon en la población José María Caro. Fueron 37 disparos, que de milagro no terminaron con la vida de los carabineros. Pero esa acción, le permitió huir, desatando un amplio operativo en la zona sur de Santiago.
La revisión de cámaras de seguridad dio cuenta que se trataba de “El Panda”, uno de los sicarios de la banda de “Los Chicorty”, vinculada al tráfico de drogas en esos barrios. El joven disparó, porque sabía que lo investigaban por tres homicidios y un secuestro.
Seis días después, fue capturado en la misma comuna tras un despliegue entre San Bernardo y Lo Espejo de otros miembros de su organización. Así, la detención de “El Panda” fue destacada por Carabineros y la sumó a un despliegue de intervención de barrios peligrosos que había comenzando en enero de 2026.
De acuerdo a un informe interno, al que tuvo acceso Reportajes Teletrece, en nueve meses han detenido a 1.464 imputados, quienes estaban vinculados a 387 bandas.
Del Tren de Aragua a "Los Cojos" de La Legua
A “Los Chicorty”, se suman imputados claves de otras bandas peligrosas como “El Tren de Aragua” con el desarme de algunas células en Independencia; “Los Turbazos”, cuyos miembros operaban en comunas periféricas con robo de automóviles, y “Los Cojos” de La Legua. Esta operación resulta la más relevante, pues hubo 22 detenidos, quienes eran liderados por César Liberona desde la cárcel de alta seguridad en Santiago.
“Las cifras que hoy conocemos reflejan un aumento en las intervenciones policiales, que permiten golpear y debilitar progresivamente las estructuras delictuales y su capacidad de operación”, comentó la subsecretaria de Seguridad Pública, Pilar Giannini.
En esa línea, de acuerdo al reporte reservado, el tráfico de drogas mantiene el liderazgo en este tipo de delitos con 190 casos, lo que equivale al 49% de las intervenciones de las bandas. Le siguen los robos, con 78 organizaciones y la receptación de vehículos, con 39.
De acuerdo al documento de Carabineros, estos operativos permitieron la incautación de 107 armas y 132 vehículos. Y del total de detenidos, 1.238 correspondieron a delincuentes chilenos y 227 a personas extranjeras. Con ello, se obtuvo un promedio de casi 4 detenidos por bandas criminales intervenidas en el país.
Con todo, la subsecretaria Giannini aseguró a Reportajes Teletrece que la apuesta es despachar la agenda ACOT para “entregar mejores herramientas y mayores capacidades a nuestras policías para enfrentar el crimen organizado”.
Ese trabajo legislativo ha estado intenso: tres proyectos han sido despachos: uno de ellos es la norma que tiene que ver con las reglas del uso de fuerza (RUF) y 19 están en segundo trámite constitucional como la Ley Antibarricadas 2.0. La negociación se ha enfocado en el socialismo democrático, pues el gobierno no ha tenido buenos resultados con los parlamentarios del Frente Amplio y el Partido Comunista en materias de reformas constitucionales.