Las Fiestas Patrias podrían extenderse este año si el Congreso aprueba el proyecto que busca declarar feriado el 17 de septiembre. La iniciativa permitiría sumar una jornada de descanso antes de los tradicionales feriados del 18 y 19, ampliando así el período destinado a las celebraciones, viajes y reuniones familiares.

La propuesta ya avanzó en su tramitación legislativa, pero enfrenta una carrera a contrarreloj y una posición contraria por parte del Gobierno. El Ejecutivo confirmó que no entregará su patrocinio a la iniciativa, aunque también aseguró que respetará una eventual decisión favorable del Congreso.

La respuesta del Gobierno al posible feriado del 17 de septiembre

El ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, fue enfático al abordar la posibilidad de que el 17 de septiembre sea incorporado como feriado. “El Ejecutivo no va a patrocinar ninguna iniciativa de feriado para este 17 de septiembre”.

La postura también fue respaldada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien apuntó directamente a la situación que se mantiene mientras el proyecto continúa en discusión. “El 17 va a ser día de trabajo”.

En tanto, el biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, también expresó su rechazo a la iniciativa: "Para nosotros es inadmisible. El Congreso, por una mayoría circunstancial en sala, resolvió tramitarla, pero claramente no corresponde esa iniciativa a los parlamentarios, corresponde al Poder Ejecutivo, y espero que esa iniciativa efectivamente no avance". 

De esta manera, para el Ejecutivo, la jornada mantiene actualmente su carácter laboral y no existe respaldo oficial para modificar el calendario de feriados de Fiestas Patrias.

Congreso debe definir el futuro del proyecto

La iniciativa todavía debe completar su recorrido legislativo antes de convertirse eventualmente en ley. Por ello, la posibilidad de que el 17 de septiembre sea feriado aún depende de las votaciones que debe enfrentar el proyecto en el Congreso y de las etapas posteriores de su tramitación, aunque la carrera a contrarreloj y la negativa del gobierno disminuyen las probabilidades de que se concreten los trámites a tiempo. 

La discusión también ha generado posiciones divididas en la ciudadanía; mientras algunos sectores plantean la conveniencia de contar con un día adicional de descanso para extender las celebraciones, también existen reparos relacionados con el impacto que una nueva jornada festiva podría tener sobre la actividad laboral y económica.

Pese a que el Ejecutivo no respaldará la iniciativa, las autoridades han señalado que respetarán la decisión que finalmente adopte el Poder Legislativo.

Publicidad