Un grupo internacional de médicos y científicos decidió renombrar al síndrome de ovario poliquístico, una afección que sufre una de cada diez mujeres en edad reproductiva: ¿por qué el cambio?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) esta afección es “fruto de una señalización hormonal inadecuada que provoca niveles de andrógenos superiores a los normales y otros desequilibrios hormonales”. 

¿Por qué el cambio de nombre?

Tras varios estudios, un grupo compuesto por pacientes con la enfermedad, profesionales de la salud y 56 organizaciones internacionales decidió cambiar el nombre de síndrome de ovario poliquístico a “síndrome ovárico metabólico poliendocrino" (PMOS en inglés, SOMP en español), para que englobe a la afección de una forma más amplia y no esté exclusivamente ligada a quistes. 

El grupo interdisciplinario explicó en un paper publicado en The Lancet que “el término SOP es impreciso, ya que da a entender la presencia de quistes ováricos patológicos, lo que oculta diversas características endocrinas y metabólicas y contribuye a retrasar el diagnóstico, a una atención fragmentada y al estigma, al tiempo que limita la investigación y la formulación de políticas”.

En detalle, se decidió renombrar porque:

  • El término ‘ovario poliquístico’ implica la presencia de quistes ováricos patológicos, lo cual no es una característica de la afección. Este nombre erróneo contribuye a generar malentendidos entre pacientes, profesionales de la salud, responsables políticos y el público en general.
  • El SOP abarca diversas características endocrinas, metabólicas, reproductivas, psicológicas y dermatológicas. El nombre actual se refiere únicamente a un órgano (los ovarios) y no refleja la naturaleza multisistémica del trastorno.
  • La confusión derivada del nombre actual puede retrasar el diagnóstico y dificultar la comunicación efectiva entre pacientes y profesionales de la salud.
  • El enfoque reproductivo del nombre puede reforzar el estigma, particularmente en contextos socioculturales donde la fertilidad tiene un gran valor. Muchas personas informan de angustia asociada al nombre en sí.
  • El nombre inapropiado complica la clasificación epidemiológica, la comparabilidad de la investigación y la codificación del sistema de salud. 
  • Las directrices internacionales, los grupos de expertos y las organizaciones de pacientes han pedido repetidamente que se cambie el nombre.
  • Un nuevo nombre debe respaldar la atención clínica a largo plazo, la investigación y la adopción global, y permitir una transición fluida desde la terminología existente.

Síntomas

Las personas con SOP pueden "experimentar menstruaciones irregulares o poco frecuentes, dolor (en particular dolor con menstruación abundante), ovulación anormal, cambios en el vello (ya sea vello facial o corporal excesivo o alopecia femenina), piel más grasa, acné y/o quistes de ovario”, detalla la entidad.

La organización consagra que el síndrome de ovario poliquístico “afecta a entre el 10 % y el 13 % de las mujeres en edad de reproductiva. Según las estimaciones, hasta el 70 % de las mujeres afectadas a escala mundial no están diagnosticadas”.

Las mujeres con SOPQ son más susceptibles de padecer otras afecciones de salud como:

  • diabetes gestacional o hipertensión arterial durante el embarazo;
  • aumento de peso, especialmente en la zona del vientre;
  • diabetes de tipo 2;
  • hipertensión arterial;
  • hipercolesterolemia;
  • enfermedades cardiovasculares;
  • obesidad;
  • apnea del sueño;
  • esteatosis hepática metabólica; o
  • hiperplasia endometrial o cáncer de endometrio (crecimiento anormal o cáncer, respectivamente, del revestimiento interno del útero o endometrio).

Diagnóstico del síndrome de ovario poliquístico

La autoridad mundial de Salud menciona que esta afección puede ser diagnosticada por la presencia de al menos dos de los siguientes elementos:

  • Signos o síntomas de nivel alto de andrógenos (vello facial o corporal excesivo, pérdida de cabello, acné o piel grasa) o niveles elevados de testosterona en la sangre.
  • Menstruaciones irregulares o ausencia de menstruación.
  • Ovarios poliquísticos en una ecografía.
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