AFP

A primera vista parece un Porsche, sólo que fue fabricado en China y cuesta seis veces menos que el auténtico. Algunos modelos del Salón del Automóvil de Shanghái guardan un parecido asombroso con los modelos importados.

El Salón, inaugurado el miércoles, es escenario como todos los años de acusaciones de plagio contra los constructores locales.

"Nos lo tomamos como un cumplido", asegura con una sonrisa el jefe de Mercedes en China, Hubertus Troska, mientras camina delante de un modelo "made in China" que parece idéntico al todoterreno del alemán de la Clase G, exhibido en la misma ala del salón.

Un poco más lejos, una marca china, Zotye, presenta un 4x4 compacto que recuerda el Macan de Porsche, con una salvedad: la copia cuesta 100.000 yuanes (13.500 euros, 14.450 dólares) frente a los más de 80.000 euros (85.580 dólares) del modelo alemán.

Porsche asegura que sus modelos no compiten en el mismo mercado ni van dirigidos a la misma clientela.

"Estamos convencidos de que los aficionados a los buenos coches verán rápidamente la diferencia entre el Porsche Macan y la copia gracias al diseño, el acabado y la calidad general", zanja Anja Wassertheurer, directora de comunicación de productos y técnica del constructor de Stuttgart.

No todos los fabricantes se lo toman así. Land Rover interpuso en 2014 una demanda judicial contra un constructor chino llamado Land Wind y su 4x4 bautizado X7. El modelo está expuesto en Shanghái al igual que el Range Rover Evoque. Se parecen como dos gotas de agua.   

Land Wind respondió a la demanda del británico con una acción judicial similar. Por el momento no se ha emitido un veredicto.

Pero las posibilidades de victoria ante los tribunales chinos son "extremadamente bajas" para los constructores extranjeros debido a la legislación local sobre las patentes, destaca Li Yanwei, analista de la asociación china de concesionarios automovilísticos.

"Sólo se puede pronunciar una condena en el caso de que la forma o el tamaño de los dos vehículos en entredicho sean exactamente iguales".

Como consecuencia de ello, a un fabricante como Zotye, que no ha respondido a la solicitud de una entrevista de la AFP, le basta con modificar algunos elementos secundarios y se libra de problemas, explica el analista.

Algunas veces el litigio acaba mal para el querellante: en 2015 Honda perdió un procedimiento abierto 11 años antes contra Shuanghuan Automobile, acusándole de haber copiado el exterior de su 4x4 CR-V.

El japonés tuvo que pagar 16 millones de yuanes a su adversario en concepto de costas y por "perjuicio a la reputación" a Shuanghuan... que acabó en la bancarrota el año pasado.

Las demandas judiciales podrían reducirse a medida que los constructores chinos mejoren su dominio de la concepción automovilística, predicen los expertos del sector.

"Hubo un tiempo en el que el diseño no era lo que más preocupaba a los constructores chinos, que se centraban sobre todo en el producto", observa Christophe Cayrol, jefe del centro de design de Citroën en Shanghái. "Ahora, en China se está desarrollando la creación original".

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