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Inédita condena por discriminación: H. Félix Bulnes deberá pagar $850 millones por muerte de paciente con síndrome de down

Óscar Walter murió por neumonía durante la pandemia en el Hospital Félix Bulnes. Sin embargo, su fallecimiento se debió por una negligente y discriminatoria atención que recibió del personal médico en mayo de 2020.
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El proceso judicial determinó que Óscar Walter, de 38 años, falleció producto de una atención negligente en el centro hospitalario, donde llegó con una severa neumonía al contagiarse de covid en mayo de 2020. El tribunal civil acreditó que su condición de discapacidad provocó que no recibiera una atención acorde a su cuadro clínico y murió por “el abandono” del personal médico. Reportajes Teletrece reconstruyó–a partir de las auditorías internas–los cinco días que estuvo en una camilla en la unidad de urgencias.
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Óscar Walter Díaz irradiaba alegría y energía. Le gustaba el fútbol por sobre todas las cosas. Su equipo, sin dudas, era Colo Colo. Vivía en la comuna de Renca junto a su madre, pero estaba esperanzado de trasladarse a Traiguén–zona sur del país–, porque había tenido una buena experiencia. 

A sus 38 años era la armonía de su casa. “Traía alegría y amor”, es lo que más describían sus familiares. Nació el 17 de diciembre de 1981 con síndrome de down. Pero, a pesar de que tenía una discapacidad severa, mantenía independencia para desplazarse, alimentarse e ir al baño por sí mismo. 

Eso le permitía asistir todos los días al Centro Comunitario de Apoyos y Cuidados “Rehue” de la municipalidad de Renca. Una actividad que no interrumpió desde 2011, según detalló su familia. 

Pero todo se desmoronó para la pandemia, en mayo de 2020. Su padrastro Roberto Rivas, quien entrega harina personalmente a diversos locales, se contagió de Covid. Si bien fue atendido en un centro de salud, fue derivado a la casa. Eso provocó que esparciera el virus y contagiara a toda la familia. 

Óscar Walter vivía con su madre y hermanos en Renca. Ellos lo describieron como una persona "alegre y feliz".
Óscar Walter vivía con su madre y hermanos en Renca. Ellos lo describieron como una persona "alegre y feliz".

Así, Óscar y su madre presentaron síntomas de gravedad, lo que derivó que el 22 de mayo fuera trasladado a centros asistenciales comunales. Se sospechaba de neumonía, por su baja saturación de oxígeno. Por ello, lo enviaron en ambulancia a la urgencia del Hospital Félix Bulnes. Según los documentos médicos, llegó a las 15.21 de ese viernes. 

Ahí fue categorizado en nivel “C3”. Es decir, urgencia moderada con una atención próxima a 30 minutos. Sin embargo, sus parámetros vitales eran críticos y requería una actuación más rápida en el escalafón “C2”.  

Como no habían camas, fue dejado por varios días en un box, donde su estado de salud empeoró: se mantuvo siempre con fiebre, taquicardia y falta de oxígeno. Además, lo que nadie pudo explicar–ni médicos ni auditorías internas–es que durante los cinco días que estuvo en el Hospital Félix Bulnes sólo se registraron dos revisiones médicas en su ficha y nunca lo conectaron a un monitor clínico que alertara sobre sus niveles de saturación.   

Las restricciones de la pandemia hicieron más imposible la situación de Óscar, quien no pudo estar acompañado de ningún familiar. De hecho, su madre y hermana, denunciaban constantemente que seguía con su misma ropa en el box, sin aseo de higiene personal y que el personal médico lo denominada como “el down”. 

El martes 26 de mayo–al quinto día de permanencia en el centro hospitalario–Óscar comenzó a agravarse. A las 11 horas mantenía fiebre y una saturación de oxígeno del 74%. El paciente estaba desesperado por el estado de asfixia y se retiraba constantemente la mascarilla. Eso derivó en que el personal le amarrara las manos para contenerlo. 

A pesar de su mala condición, a las 13.10, quedó anotado en su ficha mantener la “ventilación mecánica no invasiva”: sin recomendar una intubación como recomendaba el protocolo de crisis. 

Al parecer, Óscar, de 38 años, no fue monitoreado nunca más desde ese momento, de acuerdo a los documentos médicos. A las 22.25, durante un control rutinario por una técnico en enfermería, se constató su fallecimiento: la tens alertó que estaba sin signos vitales, pálido, frío y con la “lengua afuera”. 

De acuerdo a los documentos internos, el paciente fue trasladado a la sala de reanimación, pero el doctor de turno, determinó no realizar maniobras de RCP, debido a su “cuadro base”. Si bien se investigó o intentó descifrar ese concepto–dado que Óscar no tenía otra enfermedad–, lo que más se acercó a esa descripción fue su condición de síndrome de down. 

Así, el fallecimiento se declaró oficialmente a las 22.27 de ese 26 de mayo de 2020

Denuncias, sumarios y una demanda: el camino de justicia por Óscar

La familia de Óscar Walter quedó devastada. Ni las implicancias del mismo caos y gravedad de la pandemia pudieron consolar la partida del joven. Ellos fueron testigos de las diversas situaciones que sufrió el paciente por su condición de discapacidad. 

De hecho, su hermana Jennifer inició un espiral de denuncia mediática, acusando negligencia y discriminación. Estos antecedentes llegaron a las autoridades de salud de la época e instruyeron una auditoría en el Hospital Félix Bulnes en junio de 2020, un mes después de la muerte de Óscar. 

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La familia, en paralelo, activó acciones judiciales que sólo pudieron concretarse en enero de 2024, en el 29 Juzgado Civil de Santiago, bajo la representación de los abogados Ciro Colombara y Manuel Sotelo, en coordinación con el Instituto O´Neill de la Universidad de Georgetown.   

Así, con ese proceso en marcha–y después de cuatro años del lamentable hecho–comenzó a conocerse la “verdad”. No solo tuvieron que ir a declarar los autoridades del Félix Bulnes, sino que también se conocieron los resultados de las auditorías y sumarios por la muerte del paciente, a los cuales tuvo acceso en exclusiva Reportajes Teletrece

La sentencia: “Debió soportar un estado de abandono clínico revelador”

El centro hospitalario intentó justificar el fallecimiento por la situación del covid y la alta demanda que existía por atención. Incluso, pusieron sobre la mesa el supuesto dilema de la “última cama” para advertir por qué Óscar no tuvo acceso a un ventilador mecánico. 

Sin embargo, esos argumentos no fueron tomados en cuenta en el juzgado civil. Por el contrario, el juez Matías Franulic reprochó el actuar del personal médico y acreditó que la muerte de Óscar Walter se ajustó a un proceso de discriminación por su condición de síndrome de down

“En el mérito de lo expuesto (...) configuran un complejo escenario de desatención clínica que no sólo apartó al establecimiento del estándar médico exigible, sino que se tradujo en un trato profundamente indigno e inhumano, como quiera Óscar Luis Walter Díaz, en razón de su particular condición de vulnerabilidad y encontrándose aislado de sus familiares más cercanos, debió soportar un estado de abandono clínico revelador de una desprotección institucional que lo vulneró en sus derechos fundamentales, especialmente durante las horas previas a su muerte”, se lee en la condena revisada por Reportajes Teletrece.

En el fallo, publicado el 30 de junio pasado, el magistrado Franulic sostiene que el desenlace del paciente resulta “ingnominioso” por cómo fue encontrado en la camilla: “Un hallazgo prácticamente azaroso, toda vez que, al no contar con ningún elemento tecnológico de monitoreo continuo que advirtiera la emergencia y estando solo en una camilla de la urgencia del servicio, el paciente fue encontrado por el personal clínico frío y sin pulso, no reactivo, con sus ojos cerrados y la lengua afuera”.  

En esa línea, el tribunal también criticó la actuación posterior al deceso del paciente, al no realizar ninguna acción “para traerlo de vuelta a la vida”, pasando por alto cuánto tiempo estuvo luchando por su vida, dado el cuadro de profunda hipoxia que estaba sufriendo en ese momento. 

“En consecuencia, ni la pandemia ni las circunstancias extraordinarias de la época pueden ser utilizadas como una justificación ad hoc para encubrir la desatención institucional y el trato inhumano infligido al paciente”, concluye la sentencia judicial, que determinó indemnizar a la familia de Óscar Walter con el pago de $850 millones por el actuar negligente y discriminatorio

“Estamos satisfechos por la sentencia que nos da la razón en todas sus partes. Establece que la muerte se produjo por discriminación a una persona con síndrome de Down”, comentó el abogado Ciro Colombara, que representó a las víctimas. 

El fallo, además, instruyó que el Hospital Félix Bulnes pida disculpas públicas y someta al personal médico a una capacitación sobre abordaje para los pacientes con síndrome de down.

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