Con instrucciones paso a paso de cómo operar: Así ordenaba el líder de "Los Pulpos" los homicidios desde la cárcel
Un nuevo golpe policial contra "Los Pulpos", organización criminal de origen peruano, permitió la detención de otros 34 integrantes, elevando a cerca de 50 las personas privadas de libertad desde que comenzó la investigación en Chile.
Pero más allá de las cifras, lo que hoy inquieta a las autoridades es cómo operaba la banda: con uno de sus líderes dirigiendo asesinatos, extorsiones y negocios ilícitos desde el interior de una cárcel chilena. Así lo revela Reportajes T13.
Mediante un audio de WhatsApp, y sin rodeos, se encarga un homicidio en Chile. Con instrucciones claras y pareciera ser que sin remordimiento alguno.
“Gato, escúchame. Al gatillero (sicario) que baje… que descienda.
Por la maleta que baje con el tubo (pistola), rastrea todo y todo listo. Sin seguro, sin nada… que mire a otro lado y po po po, chocolatea (mata)”.
La instrucción de Frank Toledo no fue simbólica. Se cumplió al pie de la letra.
Las instrucciones paso a paso de integrante de "Los Pulpos" para matar
Las cámaras captaron al sicario siguiendo paso a paso la orden. Un disparo directo a la cabeza. Luego, tres más para asegurar el encargo.
La investigación permitió establecer dos hechos clave:
primero, que tres de los responsables fueron detenidos;
y segundo, que el líder no solo dio la orden, sino que recibió en su teléfono la confirmación de que el asesinato se había concretado.
El audio y los registros de video fueron extraídos del teléfono de un hombre que lleva dos años preso. En redes sociales, su imagen de perfil lo mostraba con símbolos de poder y lujo: una corona, iniciales, whisky.
Condenado anteriormente por robo con violencia, su nombre ya era conocido por la Fiscalía. Pero nuevas declaraciones judiciales encendieron las alarmas: desde Chile, Los Pulpos forjaron alianzas con células del Tren de Aragua.
Un testimonio consignado por Reportajes T13 fue categórico sobre esta supuesta unión: “Detrás de la muerte de Jara está Frank, quien antes de que él asumiera la banda, era el líder”.
El asesinato de “Jara” fue noticia. Tras dispararle, lo envolvieron en sábanas, lo metieron en el maletero de un auto y lo quemaron, cuando el hombre aún estaba con vida.
Ese crimen dejó al descubierto uno de los negocios lucrativos de la organización: la toma de viviendas, cités completos ocupados a la fuerza para luego subarrendar habitaciones, generando ganancias cercanas a 24 millones de pesos mensuales.
Entre los inmuebles controlados estaba la llamada “Fortaleza Narco”, a solo cuadras del Palacio de La Moneda: un terreno tomado, con vigilantes armados las 24 horas, turnos, venta de droga y disparos constantes.
La Brigada contra el Crimen Organizado de la PDI reconstruyó la estructura completa: casi treinta ayudantes, que actuaban como los ojos y la voz del líder en la calle.
Los vecinos lo sabían. Y lo denunciaban.
El modus operandi de "Los Pulpos": La violencia como herramienta de control
Una de las balaceras más brutales ocurrió el 25 de mayo, cuando un ciudadano venezolano fue bajado de su auto y ejecutado en plena vía pública, ante al menos diez testigos.
El homicidio también estaba vinculado a "Los Pulpos" y a la lógica del terror: la violencia como herramienta de control, necesaria para asegurar otro negocio ilícito dirigido desde la prisión por los que, supuestamente, estaban privados de libertad: Las productoras de eventos de música peruana.
La fórmula era clara:
- disparos contra locales de la competencia
- Quemar autos fuera de discotecas clandestinas
- El uso de bidones con bencina para prender fuego, sin importar si había personas dentro de los locales o si es de día
- Y siempre, la confirmación: videos enviados al líder, desde la calle, asegurando la misión cumplida.
Desde su celda, Toledo ordenó al menos otros dos asesinatos: “Haga un WhatsApp y métale un testamento, ¿ya? conchat... Estás con la hue... te vamos a volar la cabeza conchat... en tu casa, donde estés. "pa, pa, trum, trum"... Cositas así, ¿no?".
Sin embargo, tal como plantea Reportajes T13, la gran pregunta persiste: ¿Qué tan efectivo es este golpe a la banda criminal, cuando la cárcel no logró frenar las operaciones de su líder?
Hoy, con menos “soldados” en la calle, solo queda esperar si esta vez "Los Pulpos" realmente quedaron sin cabeza.

