El balance de Pronto Copec tras cuatro años de implementación de su estrategia de gestión de residuos
Estrategia Cero Residuos - Cedida
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En el 2021 Pronto Copec, de la mano de la Declaración de Cambio Climático de Copec, estableció la meta de convertirse en una empresa “Cero Residuos” para el año 2029. El desafío planteado no era menor: lograr el desvío del 90% de los residuos generados en las tiendas para evitar que lleguen a rellenos sanitarios. A cuatro años de ese hito, y con la perspectiva de un inicio de año que invita al balance, la compañía ha transitado desde la declaración de intenciones hacia una ejecución logística que involucra a 96 tiendas a lo largo de Chile, y que ha dejado cifras tangibles.
Junto a evitar que los residuos terminen en rellenos sanitarios, la estrategia aborda trazabilidad y alianzas para revalorizar lo que antes se desechaba, con soluciones que integren también a los clientes. Esto implica repensar toda la cadena de residuos
“Sabemos que no se trata sólo de anunciar e implementar medidas, sino de integrar realmente la sostenibilidad como una forma de operar, lo que incluye desde la toma de decisiones hasta el día a día de nuestras tiendas. Es una meta desafiante, pero esencial para una operación verdaderamente sostenible”, explica María José López, gerente de Crecimiento Estratégico y Sostenibilidad de Pronto Copec.
Las cifras de la gestión
El análisis de los datos duros acumulados revela la magnitud del despliegue logístico. Entre junio de 2022 y diciembre de 2025, la compañía gestionó un total de 2.641 toneladas de residuos reciclables, incluyendo cartones, plásticos, metales, vidrio y Tetra Pak.
Sin embargo, la industria de alimentos enfrenta un desafío crítico en lo que refiere a gestión de residuos orgánicos. En este contexto, la alianza con Food for Future (F4F) ha permitido recuperar 600 toneladas en 48 tiendas, mediante un proceso en el que estos residuos se utilizan como alimento para larvas de mosca soldado negro. De allí se obtiene harina de alto valor nutricional con la que luego se alimenta a las gallinas de Avícola Coliumo, cuyos huevos vuelven a las tiendas de Pronto, materializando el concepto de “huevos más circulares”. Sumado a este proceso, destaca también la gestión de otras 98 toneladas de orgánicos para compostaje en el mismo periodo.
En cuanto a los aceites de cocina, un residuo complejo de manejar, la alianza de más de una década con la empresa Rendering ha permitido reciclar 1.673 toneladas de aceite usado hasta diciembre de 2025, valorizándolo como insumo para la producción de biodiésel.
Proyección hacia el 2029
En los próximos años, Pronto Copec mantendrá su foco en perfeccionar esta estrategia respecto a la gestión de residuos. El desafío está en repensar la experiencia del consumidor, facilitando que este juegue un rol activo en la operación.
Para ello, se ha mejorado la gestión de residuos compostables a través de la alianza con Armony y reciclables con empresas como Rembre y Ambipar, implementando contenedores de reciclaje en 96 tiendas y patios traseros con compartimentos diferenciados para residuos reciclables y basura general.
Este camino ya cuenta con el éxito de la tienda piloto de Pedro Fontova, que alcanzó una tasa de desvío superior al 90%, permitiendo identificar las medidas concretas para lograr la meta de la compañía.
Bajo esta misma mirada integral, la meta implica evitar que los residuos generados en toda la cadena de la operación terminen en rellenos sanitarios, logrando un desvío del 90% para el año 2029. Para fortalecer este camino, se proyecta escalar el modelo de economía circular que ya ha permitido recuperar 474 toneladas de residuos orgánicos, transformándolos en recursos mediante procesos de revalorización industrial.
El objetivo es consolidar un ciclo de gestión de gran escala y alta descentralización, donde la sostenibilidad se integre como una forma de operar: desde la toma de decisiones hasta el día a día de las tiendas. De esta manera, Pronto Copec busca ir más allá de los requisitos legales, promoviendo un cambio cultural y transversal en la forma en que se manejan los residuos en todo el país.
“Nuestro objetivo no es sólo reciclar más de aquí a fines de la década, sino repensar toda la cadena de residuos. Buscamos mejoras internas e impulsar alianzas para darle un nuevo valor a lo que antes se desechaba, con soluciones que también integren a nuestros clientes, ya que entendemos este cambio como uno cultural y transversal que no se limita ni a una tienda, ni a una empresa”, señala María José López.
El camino hacia 2029 sigue en construcción. No como un plan estático, sino como un proceso progresivo de aprendizaje y consistencia a lo largo de los años, donde la capilaridad de la red -que cruza desde Arica hasta Punta Arenas- juega un rol crucial para conectar al país con una manera de consumir más sostenible.
