EXCLUSIVO | Expediente Fodich: Los ocho funcionarios PDI en la mira por trama de secuestro y extorsiones a ciudadanos chinos
El departamento V de la PDI-la unidad de Asuntos Internos-está analizando diversos informes sobre la participación de funcionarios activos involucrados en la causa Fodich.
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“Nos duele”. Con esa frase, el director nacional de la PDI, Eduardo Cerna, se refirió a la detención de tres funcionarios activos de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de La Pintana, quienes habrían participado en el secuestro y extorsión de Mingkai Fu, cuñado de Yongjie Chen (Michael), líder preso del Clan Chen.
Sin embargo, esos tres funcionarios solo serían el punto de partida. Documentos revisados por Reportajes Teletrece revelan que la Fiscalía Supraterritorial y Contrainteligencia de la PDI tiene en la mira a otros cinco funcionarios de sus mismas filas, todos en calidad de imputados.
A diferencia de los tres detectives ya formalizados y que cumplen prisión preventiva en cuarteles policiales, aún está por establecer el grado de participación y colaboración que los otros cinco detectives tuvieron en la falsa detención de Mingkai Fu. Pero a todos se les han decretado medidas intrusivas: desde solicitar su tráfico de llamadas hasta levantar su secreto bancario.
Siete de los policías pertenecen a la Bicrim de La Pintana y uno de ellos al Laboratorio Criminal (Lacrim) de La Serena.

El comisario Pablo Gajardo Romo, el inspector Rodrigo Navarrete Umaña y el asistente policial Sebastián Gajardo Rojas fueron formalizados durante este fin de semana y se les comunicó cargos por asociación ilícita, secuestro extorsivo, extorsión y otros delitos como tenencia de armamento, municiones y pirotecnia.
Esta mañana, el Ministerio Público formalizará a tres nuevos civiles: Stefano Andreotti Parada, Claudio Navarrete Fernández y Ángel Herrera. Todos habrían tenido un papel relevante en la planificación del secuestro del ciudadano chino.
Stefano Andreotti, por su parte, fue condenado como líder de una facción narco que integraba el cartel internacional Los Emisarios del Cauca, organización dedicada a importar y exportar toneladas de droga desde Chile, cuyo origen provenía de la guerrilla colombiana.
Reportajes Teletrece consultó a la Dirección de Comunicaciones de la PDI, pero declinaron referirse a esta artículo y se remitieron al comunicado que difundieron cuando estalló el caso: “Se encuentra en curso el respectivo sumario administrativo, en el cual se encuentran suspendidos los funcionarios implicados, además, de la tramitación para su desvinculación de la institución”.
“El Azul”
Todo habría empezado por una deuda de $200 millones. Ángelo Stevens, ingeniero comercial y asesor financiero, empezó a trabajar con los Chen a través de su abogado, Vinko Fodich, quien lo había defendido en causas de estafa y fraude.
El trabajo de Stevens con los Chen consistió en liberar fondos retenidos en cuentas bancarias bloqueadas por órdenes judiciales. Su comisión era el 3% de lo que lograba liberar. Pero el pago acordado nunca llegó y Yongjie Chen –quien cayó preso– le terminó adeudando $200 millones.
Pero la manera de cobrar su deuda llegó por otra vía: “Un conocido de ambos, a quien ubico hace aproximadamente dos años, como Stefano Andreotti Parada, señaló que tenía una "cuadrilla de policías" que se dedicaba a cobrarle a los chinos y que me podía ayudar”.
Y detalló: “Stefano insistió en varias oportunidades (...) él tenía el contacto con unos detectives que trabajaban con él”, dijo Stevens en su interrogatorio a los policías de Asuntos Internos.

Así, el lunes 3 de agosto se concretó una reunión para planificar el secuestro de Mingkai Fu, cuñado del líder los Chen. De acuerdo a Stevens, Stefano Andreotti mantenía contacto con el inspector Rodrigo Navarrete de La Pintana, quien junto a un escuadrón de policías “tenían una cartera de chinos que extorsionaban y que siempre les sacaban plata”.
A Rodrigo Navarrete le llamaban “El Azul”.
“Dijo que ellos se podían encargar de cobrar. Le pregunté cómo lo hacían y dijo que ellos tenían arrendado un lugar, que se ambientaba como PDI y que ahí podían arreglar todo. Según Navarrete eran 8 PDI que trabajaban con él”, confesó Stevens.
Con esta pantomima se tramó la ficticia detención del ciudadano chino, a quien finalmente lograron sacarle $30 millones.
Todos tenían roles distintos: Vinko actuó como abogado de Fu, Stevens hizo el papel de falso detenido, mientras que Luis Moraga Parisi y Ángel Herrera personificaron a falsos PDI. Otro sujeto de nombre Claudio Navarrete fungió de agente del FBI.
La participación que se le atribuye al comisario Gajardo Romo es dirigirse hasta el departamento de Minxgia Fu –hermana de Mingkai y pareja del líder Chen– junto a Navarrete para extorsionar y presionar a la víctima para que pagara el monto que le exigían.
Sebastián Gajardo Romo, en tanto, conducía el Kia Sportage que fue usado en el secuestro para dar credibilidad a la falsa detención. A todos ellos se les ubicó en lugar a través de la georreferenciación de sus teléfonos celulares y del levantamiento de cámaras.
Pero no son los únicos.
En la declaración del exfiscal, se desliza que los funcionarios imputados ya habían puesto en práctica el modus operandi: “Lo habían realizado en otras oportunidades anteriores, no sé si en el mismo lugar. Eso fue lo que me dijeron, no me consta que haya sido así”.
Un cuartel infiltrado
El interrogatorio del contador Stevens tenía más secretos y confesiones:
“Se repartieron los 30 millones, de la siguiente forma: el PDI Navarrete se llevó 3 millones y medio y además de 3 millones más, para dividir entres seis funcionarios policiales, en 500 mil pesos para cada uno de quienes realizaron la cobertura, en un vehículo policial”.
Los informes policiales –revisados por Reportajes Teletrece– identifican a otros cuatros miembros activos de la Bicrim de La Pintana que habrían participado en secuestro y extorsión a los hermanos Fu.
Dos de ellos –de nombre Javier Correa Quiroga y Juan Cares Gutiérrez– habrían estado presentes en las afueras del falso cuartel policial. El primero de ellos se estacionó afuera del edificio donde estuvo en cautiverio el ciudadano chino, “con el objeto de completar el escenario de falso cuartel”, pues habría encendido la baliza azul propias de los autos de la PDI, cuando pasó Vinko Fodich junto a Mingxia Fu.
Además, al mismo funcionario se le ubica junto al inspector Navarrete, cuando este último se mantuvo en las inmediaciones de la vivienda de la víctima y del lugar de cautiverio.
El mismo día 6 de agosto, pero más tarde, las antenas también lo ubicaron cerca del domicilio de la víctima. El mismo patrón se repitió el 11 de agosto.

El funcionario ya fue comunicado de que mantiene calidad de imputado en la investigación, aunque aún no hay una decisión procesal respecto a él. Lo que sí, decidió colaborar con la investigación y ya declaró ante Asuntos Internos, el temido departamento V.
A Juan Cares, en tanto, también se le atribuye estar afuera del falso cuartel policial el día del secuestro, junto a Correa Quiroga y Gajardo Rojas. Además, en los días previos, particularmente el 3 de agosto, se le posicionó a través de su celular desde las 15.55 hasta las 17.33 en el lugar de cautiverio y en el domicilio de la víctima.
Con estos antecedentes, el fiscal Pablo Sabaj pidió al Séptimo Juzgado de Garantía autorización para revisar el tráfico de llamadas de Cares. Para fundamentar su solicitud, el persecutor acompañó un informe del departamento V donde se señala que “Cares Gutiérrez se vincula con los demás imputados en este caso, incluyendo el día del secuestro en el exterior del falso cuartel”.
A través de la revisión de sus cartolas, se pudo advertir que Cares había realizado 15 transferencias por un monto de $360.740 a la cuenta del inspector Navarrete, uno de los ideólogos del secuestro, durante noviembre de 2025 y abril de 2026.
Estas diligencias han ampliado las aristas en esta causa de corrupción policial. El fiscal Pablo Sabaj, en paralelo, investiga otras denuncias que podrían involucrar a los mismos funcionarios del cuartel de La Pintana.
Así lo dejó entrever en una de sus solicitudes al tribunal. “El día 19 de agosto, un testigo reservado hizo una nueva denuncia en contra los policías mencionados por la víctima de nacionalidad china, señalando que ambos habían perpetrado a lo menos tres hechos delictivos”, señaló.
Denuncias falsas
Otro de los mecanismos que utilizaba el escuadrón policial de la Bicrim para extorsionar a ciudadanos chinos, era presentar denuncias falsas para así movilizarse con libertad.
“Dentro de las conversaciones que mantuve con Navarrete, le pregunté cómo lo hacían para ir a los domicilios, y me señaló que la forma que ellos tenían para ir a apretar, era que le pedían a un amigo que llamara a la PDI o que hiciera una denuncia falsa y esto les permitía ir a distintos lugares a amenazar o apretar. Esto es lo mismo que hicieron con Fu”, dijo en su declaración el asesor de los Chen.

Como la víctima de nacionalidad china solo entregó $30 millones, cuando la exigencia eran 150, Luis Moraga Parisi –quien actuó de falso policía– se encargó de presentar una falsa denuncia ante la Bicrim de Puente Alto, dando la dirección de un vecino de la víctima.
“Como forma de presión Luis Moraga Parisi hizo una denuncia falsa, en la BICRIM La Pintana, respecto de una apropiación indebida, inculpando supuestamente a una persona que vivía en el departamento de al lado de la víctima”, dice una de las solicitudes intrusivas que pidió el fiscal Sabaj.
Hay otros dos funcionarios de la Bicrim de La Pintana –de iniciales CGLS y ACZ–, quienes fueron los que recepcionaron la falsa denuncia presentada por Moraga Parisi.
A ambos se les solicitó su tráfico de llamadas desde el 1 de agosto pasado, para corroborar su participación en los hechos. Se pidió, además, a la CMF informar acerca de sus cuentas bancarias, según la revisión que realizó Reportajes Teletrece.
Un emisario del Cauca
El único funcionario PDI investigado que no pertenece a la Bicrim de La Pintana, es Manuel Figueroa Vega, agente policial que hoy se desempeña en Lacrim de La Serena.
Tal como reveló Reportajes Teletrece, funcionarios de asuntos internos de la policía civil se trasladaron hasta la región de Coquimbo, para tomar la declaración de un agente policial, quien confesó que prestaba servicios a un contador del Clan Chen: Stefano Andreotti Parada.
Figueroa es miembro de la institución policial desde hace 23 años. El pasado 9 de septiembre, reconoció ante los policías de Contrainteligencia que conoció a Stefano Andreotti Parada –un contador de los Chen— a través de su concuñado, quien estaba en prisión preventiva junto a Andreotti.
“Dentro de los favores que me pedía Stefano, se encontraba el realizar consultas a los sistemas institucionales de la PDI, por una cantidad determinada de personas, él quería saber si eran investigados, si contaban con antecedentes penales u órdenes de detención”, comenzó su confesión Figueroa Vera.

A reglón seguido, reconoció todo: “Debo haber realizado unas veinte a treinta consultas por Rut en los sistemas BRAIN, GEPOL y SIBI, las que eran pagadas, alrededor de $100.000 por consulta realizada, dinero que era transferido a mi cuenta Rut del banco estado de diferentes cuentas bancarias que manejaba este contador”.
Se pesquisa que Figueroa pudo haber recibido por filtrar información cerca de $30 millones.
“Con Stefano nos comunicábamos por WhatsApp, eliminando las conversaciones y los mensajes para resguardo, por su parte Stefano mantenía mensajes temporales, los que se eliminan cada 24 horas, por lo que no cuento con un respaldo de los mensajes, que acrediten lo que estoy declarando”, explicó.
El agente policial de Coquimbo reconoció haber consultado en los sistemas institucionales a los dos hermanos Fu secuestrados por Vinko Fodich y los falsos policías: “En cuanto a su consulta efectivamente consulté a Mingkai Fu y Mingxia Fu en varias ocasiones y en otras fechas a Angelo Steves y José Pinto, entre otras personas que no recuerdo”, aseguró.
Pese a que no ha sido detenido, Figueroa se encuentra apercibido en el marco de la investigación y deberá informar sus movimientos a los investigadores. Accedió a colaborar con la causa: autorizó la revisión de su teléfono y el levantamiento de su secreto bancario. Aunque, la institución ya decidió su futuro. Fuera de ella.
