A dos semanas del asesinato del futbolista Nicolás Vidal, el campeonato amateur donde ocurrió el crimen en la región de Valparaíso se prepara para continuar. Pero la pregunta es inevitable: ¿Ha cambiado algo realmente?
Nuevos antecedentes revelados por Reportajes T13 señalan que la tragedia no fue un hecho aislado, sino el resultado de amenazas previas, presencia de armas y una escalada de violencia que ya estaba advertida.
El fatídico día del crimen contra Nicolás Vidal
El 1 de marzo, la final de la Copa de Campeones en el estadio Cristo Rey de Llolleo terminó en caos: No del futbolístico, sino del violento. Con gritos y pánico entre los presentes.
Tras el pitazo final, "hinchas" del club Cerro Alegre, molestos por la derrota, desataron una serie de agresiones que culminaron con cinco disparos contra Nicolás Vidal, jugador de 30 años del club Estrella Roja.
El futbolista ni siquiera estaba jugando ese día: observaba el partido desde la galería.
Un ataque que ya estaba anunciado
Según los antecedentes, días antes del encuentro ya existían amenazas directas contra jugadores del equipo rival.
Incluso, registros exclusivos de T13 muestran que integrantes de la barra de Cerro Alegre intercambiaban cuchillos desde mochilas en un partido previo, dando a entrever lo que se avecinaba.
“Sabíamos que sería un partido complicado, pero no a este nivel”, relató Camilo, amigo de la víctima.
El autor del delito: un delincuente armado en la tribuna
El principal imputado es Antonio Brizuela Salas, quien ese día no era un "hincha" del fútbol cualquiera. Ese domingo 1 de marzo, el imputado:
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Portaba un arma de fuego
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Tenía una tobillera electrónica
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Contaba con un amplio prontuario por delitos como tráfico de drogas y amenazas
Según la Fiscalía, el sujeto persiguió a la víctima y disparó en al menos cinco ocasiones, en un ataque que fue calificado como homicidio calificado.
Sin seguridad y con una sola salida
Por si las agresiones no fueran suficiente, testigos denunciaron graves fallas en la organización del evento, ya que sólo había una vía de evacuación para ambas hinchadas, no existían controles de ingreso ni detectores de metales ni tampoco presencia policial suficiente.
Durante los disturbios, incluso árbitros, niños y adultos mayores tuvieron que correr para no ser atacados.
Narcos y delincuentes en el fútbol amateur
El caso también destapó un problema mayor: la infiltración del crimen organizado en clubes de barrio.
Uno de los ejemplos es el equipo Juventud Varsovia, cuyo dirigente, conocido como “El Poroto”, es vinculado al narcotráfico.
"Sería muy hipócrita si dijéramos que el narcotráfico no está inserta en nuestra sociedad. Lamentablemente, las autoridades saben que hay un problema pero no lo solucionan", afirmó Manuel Díaz, director de la Asociación de Fútbol Regional.
¿Y el torneo? A reanudarse en breve
Pese a la gravedad del caso, el campeonato será reanudado en los próximos días.
Para los cercanos de la víctima, la decisión de continua rgenera preocupación. “No hay nadie que diga esta cancha no se puede ocupar”, reclamó un jugador del equipo de Nicolás Vidal.
Finalmente, los lienzos piden justicia, no goles. Tras la partida de Nicolás Vidal, su familia exige seguridad garantizada por ley. Es el último llamado de advertencia para un fútbol amateur que hoy, más que nunca, parece una bomba de tiempo jugando con el reloj en contra.