Hace exactamente 22 años y 1 día ocurrió uno de los hechos más polémicos de la farándula chilena y que hasta el día de hoy da que hablar: La separación entre María Eugenia "Kenita" Larraín e Iván Zamorano.
Un 14 de febrero de 2004, se confirmó el quiebre entre una de las parejas más queridas, que hasta el momento se veía como una de las más estables y que se robaba todo el espacio en los programas de farándula.
En ese entonces, Kenita y Zamorano, derrochaban amor y felicidad en cada una de sus apariencias públicas e incluso estuvieron a punto de llegar al altar.
Como si fuera un cuento de amor perfecto, la modelo y el futbolista tenían planeado dar el sí el Día de San Valentín. Se esperaba que la celebración fuera apoteósica y con invitados de lujo, tanto así que era llamada la Boda Real "made in Chile".
La “Boda Real” de Kenita Larraín e Iván Zamorano
Según los reportes de la época, la ceremonia tendría rostros de talla mundial como Alejandro Zans, Giorgio Armani, Javier Zanetti y Ronaldo Nazario, todos amigos del futbolista.
Para la fiesta, estaba reservado el Palacio Cousiño, uno de los lugares más emblemáticos de Santiago. Al lugar se rumoraba que llegarían más de 500 invitados, y que la pareja del momento habría desembolsado aproximadamente 240 millones de pesos.
Sin embargo, de un minuto a otro, la pareja decidió tomar la drástica decisión de terminar la relación. A pesar de que nunca hubo una versión oficial de la razón del quiebre, las “malas lenguas”, aseguraban que se trató de "improvistos de última hora".
El quiebre de la querida pareja
Tras el quiebre, el círculo cercano de Iván Zamorano, nunca se refirió al tema, pero si compartió un comunicado.
“Somos personas públicas, pero también somos seres humanos. De manera que les rogamos que entiendan, en estos duros momentos, nuestra decisión de no hacer públicas las razones que nos han obligado a dar este paso. Esperamos que comprendan que no ahondaremos en más razones en torno a algo que pertenece a nuestro ámbito más íntimo”, expusieron.
Y en esa misma línea, agregaron: “sabemos que algunos nos reprocharán que cuando tuvimos buenas noticias que comunicar estuvimos dispuestos a compartirlas. Solo les podemos pedir como hace una semana al visitar el palacio Cousiño, que recen por nosotros”.
“El día que terminamos discutimos y acordamos que no nos íbamos a casar”
Años después, Kenita concedió una entrevista en la que se refirió directamente al tema, y aclaró que no hubo infidelidades ni terceros, sino que el quiebre se debió a un profundo y progresivo deterioro de la relación.
Sobre un posible vínculo con Carlos Moyá, la numeróloga aseguró que, “habíamos peleado con Iván y yo me sentía muy mal, destrozada. Chateamos mucho tiempo por Hotmail con Carlos y al final él me dice ‘¿quieres venir a España?’, para que no estuviera tan mal, tan sola. Y yo le dije ‘bueno’, y me tomé el avión y me fui a España. Iván y yo éramos muy inmaduros”.
Además, recordó que “el día que terminamos discutimos y acordamos que no nos íbamos a casar. Fue de mutuo acuerdo. Para mí fue una ruptura definitiva, aunque quizá él siempre tuvo la esperanza de que no fuera así. Después de lo que pasó muchos empezaron a criticarme; para la gente pasé a ser la ‘princesa de Chile’ a ‘la mujer más mala del mundo”.
“Me sentía un ser humano inferior a él”
Años más tarde, Kenita reveló más información sobre el quiebre y confesó la razón que gatillo la separación.
“Peleamos un día sábado, una semana antes del matrimonio, y los dos decidimos terminar la relación. No me sentía amada, sentí que no me querían, no sentía que me estaban tratando bien”, relató.
Además, Kenita Larraín admitió que en medio de las discusiones con su expareja, sufrió malos tratos.
“Me amaba muy poco, lo que significó permitir cosas que no debí haber permitido. Me sentía un ser humano inferior a él (…) Hoy tengo una hija, y no me gustaría por nada del mundo que pasara por todas las situaciones que pasé, físicas y psicológicas de maltrato, y las callara”, confesó.
También, explicó la razón por la que guardo silencio todos estos años: “Porque tengo otra madurez, porque callé por mucho tiempo, y porque para mí hoy es una liberación. Siempre pensé en otras personas, y de hecho cuando lo atacaban yo lo protegía, salí en varios programas hablando bien de él (…) Si no pude decirlo antes, es porque no pude”, expuso la ex modelo.
La confesión de Kenita 20 años después de la separación
Si bien en su momento se especularon muchas cosas sobre el fin de la relación y la cancelación del matrimonio, Kenita Larraín en diálogo con LUN, aclaró varios puntos.
"A días de contraer matrimonio, yo me sentía no valorada, no amada, no respetada. Eso me hizo tomar la decisión. Vengo de una familia en la que sufrí harto en mi infancia, porque mis padres se separaron cuando yo era niña y ese hecho me dio fortaleza para no querer repetir esa historia", expresó.
Y añadió: "Se veía que no estábamos bien, mejor dejémoslo hasta acá antes de casarnos y tener hijos".
En relación a qué fue lo que gatilló tomar la drástica decisión, Larraín explicó que "la tomé cuando la tuve que tomar en base a discusiones que tuvimos. Esto venía de la última etapa y también hice lo que pude de aceurdo a mi nivel de conciencia en ese tiempo, tenía 30 años".
"Hace 20 años Chile era muy machista y siempre le cargaban la mano a la mujer. Pero es la mejor decisión que tomé en mi vida, me aplaudo y agradezco todos los días", concluyó.
Luego, a mediados de 2024, el periodista Sergio Rojas, desclasificó un nuevo rumor que apuntaba a una supuesta infidelidad de parte de Kenita con Hotuiti Teao. Es por esto que Zamorano habría contratado a un detective para seguir a la modelo y luego encararla con las pruebas y terminar la relación. Sin embargo, nada de esto ha sido confirmado por alguna de las partes.