Embajador. Kazuhisa Shibuya (61), licenciado en derecho, con un máster en políticas públicas por la Universidad de Michigan, llegó en abril de 2020 como embajador de Japón en Chile. Santiago fue su primera destinación como diplomático, pero con una ventaja: ya conocía el país debido a que él fue el negociador nipón del TPP11 (oficialmente CPTPP, por sus siglas en inglés).

-Los dos países celebraron el 125º aniversario de “amistad”. ¿Ha sentido el apoyo de Chile en asuntos sensibles, como las amenazas de Corea del Norte o la expansión geopolítica de China?

-Usted lo ha dicho: Chile y Japón tienen una relación muy fuerte, con una historia de amistad y cooperación de 125 años; creo que la más antigua con un país asiático. Japón ha promovido el concepto de Indo-Pacífico libre y abierto (FOIP), propuesto por el fallecido primer ministro [Shinzo] Abe. Por medio de ese concepto, buscamos mantener un orden internacional libre y abierto en la región. Ello conduce a tres valores fundamentales: el Estado de Derecho, libertad de navegación y libre comercio.

En una reciente reunión bilateral, los ministros de Relaciones Exteriores [Yoshimasa] Hayashi y [Antonia] Urrejola, en Nueva York en septiembre, acordaron profundizar la cooperación para la estabilidad de la comunidad internacional, incluida la región del Indo-Pacífico.

-¿Qué opina del CPTPP?

-Dado que he sido un negociador del TPP por los últimos ocho años, he estado involucrado en el “primer TPP”, el de 12 (países), y después en el TPP11. Recuerdo cuando hace cinco años el presidente Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo. En marzo de ese año, el entonces ministro Heraldo Muñoz llamó a los otros miembros a reunirse en Chile a discutir el futuro del TPP.

Vine a Viña del Mar, en mi primera visita a este país. Tuvimos la primera reunión de ministros del TPP sin EE. UU. El ministro Heraldo Muñoz le preguntó a nuestro ministro por nuestra posición, si acaso Japón liderase la discusión para hacer realidad el TPP sin EE. UU. Estaban los ministros de México, Australia, Nueva Zelandia… pero obviamente el ministro chileno ya había hablado con los otros. El ministro japonés venía al final y se sintió ¡muy amenazado! (ríe). “Japón, Japón, ¿cuál es su posición”, nos preguntaba. En ese momento, el primer ministro Abe, mucha gente y yo mismo pensábamos que el TPP estaba muerto sin EE. UU. Bueno, el ministro japonés y yo llamamos por teléfono al primer ministro Abe inmediatamente, y él dijo “OK. Hagámoslo”.

-Y Japón terminó liderando el nuevo acuerdo.

-Así es, debido a que sin EE. UU., Japón era la economía más grande. Sabe, fue mi primera experiencia en este país, y tanto el ministro como yo estábamos muy impresionados por el liderazgo del ministro Muñoz. Al final, la presidenta Michelle Bachelet llamó al primer ministro Abe diciendo que Chile estaba preparado para ser el anfitrión de la firma, en Santiago, lo que sucedió en marzo de 2018.

-Hasta ahora, ¿cómo evalúa el resultado del CPTPP?

-Han pasado casi cuatro años desde que el TPP11 empezó su vigencia. Hemos observado incertidumbre en la economía internacional, pero el volumen de comercio con los países del TPP ha aumentado. Además, hemos incrementado en forma importante nuestras exportaciones agrícolas. Antes del TPP, considerábamos nuestro sector agrícola como muy débil. En los TLC con Chile o México no abrimos mucho nuestro mercado agrícola, pero en el CPTPP decidimos hacerlo. Para hacer eso, el gobierno japonés había efectuado una nueva política para fortalecer nuestros productos agrícolas. Gracias a eso, ahora mismo ves muchos agricultores japoneses haciendo lo mejor que pueden para explorar nuevos mercados en el extranjero.

El segundo gran cambio: mucha gente había criticado que el TPP solo beneficiaría a las grandes multinacionales. Pero eso no fue cierto. El 99% de las empresas japonesas son pequeñas y medianas (pymes), como en Chile. Aquellas pymes estaban reticentes a expandir sus negocios en el extranjero, porque enfrentaban tantos riesgos. El TPP las ha ayudado, porque el TPP ha aclarado las reglas de inversión. El TPP protege a los inversionistas, los derechos de protección intelectual y prohíbe los sobornos y otro tipo de esquemas no transparentes. Aquellas reglas son la condición necesaria para que las pymes hagan negocios en el extranjero. El TPP es para esas empresas, esa es la verdad.

Y tercero, antes de que ratificáramos el CPTPP, en Japón hubo muchas críticas, tal como en este país.

-¿Qué tipo de críticas?

-Que el ISDS (mecanismo de solución de controversias entre inversionistas y Estados, por sus siglas en inglés) arruinaría la política doméstica japonesa, o que el sistema de salud sería demolido, o que el mercado agrícola desaparecería.

-¿Y qué piensa de esas críticas?

-¡Nada ocurrió! ¡Nada, nada! Después de cuatro años, tampoco en Nueva Zelandia, Australia, México, Vietnam, Canadá, ¡nada pasó!

-Pero Nueva Zelandia buscó salirse del ISDS mediante side letters. Japón le dijo que no.

-Nueva Zelandia intercambió las side letters con algunos países cuando ya habíamos firmado el CPTPP. Fue el resultado de toda una negociación. Eso ya está atrás.

-¿Por qué Japón le dijo que no a Nueva Zelandia en la side letter por el ISDS?

-Porque necesitamos la cláusula ISDS. Protege a los inversionistas de muy malos gobiernos. En un muy mal país, si hay un incendio en una fábrica extranjera los bomberos no llegan; si hay un robo, la policía no llega. Nosotros hablamos del tratamiento de estándar mínimo: los bomberos llegan ante un incendio, la policía llega si hay un robo. Si el país anfitrión no respeta ese estándar, sería un muy mal país; sería inútil entablar una demanda, porque el país no sería confiable. El ISDS es una práctica común en un país que no cumple con el tratamiento de estándar mínimo. Los inversionistas tienen el derecho de escoger la corte internacional.

-¿Y ustedes tienen la misma regla con todos?

-Con todos. No podemos decir que tenemos preferencia por un país, decirle a uno que es “confiable” y que no necesitamos ISDS. Si dijéramos que con ciertos países no necesitamos el ISDS, significaría que los otros no son confiables; es diplomáticamente imposible.

-¿Cuándo respondieron la side letter propuesta por el Gobierno de Chile?

-No haré comentarios sobre eso, porque es un asunto diplomático.

-Es bastante claro en todo caso…

(risas)

-En una carta a El Mercurio, usted pidió al gobierno chileno que termine sus procedimientos internos para ratificar el CPTPP. ¿Por qué cree que debe hacerlo pronto?

–Necesitamos a Chile como socio. Malasia ha completado sus procedimientos internos y será un socio oficial el próximo mes. Solo Chile y Brunéi… Mire, hoy tenemos conversaciones con el Reino Unido para su ingreso. Está tomando tiempo […], pero las conversaciones podrían terminar a inicios del próximo año. Dado que Chile no es un socio oficial, no puede participar en esa discusión. Si Chile desea algo del Reino Unido, debe ser un socio oficial del CPTPP al menos dentro de este año. De otra forma, Chile no puede obtener nada del Reino Unido. Es un hecho, no un secreto diplomático.

-¿Y cree que Chile podría estar perdiendo oportunidades de inversión de países como Japón, por no haber ratificado aún el TPP11?

-Muchas empresas japonesas se sienten seguras con el CPTPP. Incluso para grandes compañías japonesas, con el CPTPP pueden invertir. Sin el TPP, las empresas están muy reticentes a invertir.

-¿No son ganancias marginales las que entrega el TPP11?

-Algunas personas dicen que el efecto del CPTPP es muy marginal, porque Chile tiene TLC con todos los países. Pero eso no es verdad. El TPP no es solo un tratado de libre comercio. Tiene temas de propiedad intelectual, la cláusula de inversiones, la prohibición de tratos no transparentes. Es un paquete completo, una infraestructura necesaria para asegurar a los inversionistas, en especial las pymes. Sin el TPP, no creo que muchas compañías inviertan más en Chile; pero con el TPP, dado que este país tiene un gran potencial, creo que habrá más inversionistas, en especial de Japón.

-Continuando con esta idea, ¿cómo las empresas japonesas evalúan la certeza jurídica en Chile?

-Los inversionistas japoneses ponen el énfasis en la predictibilidad y la estabilidad. Puede entender que muchas empresas no quieren invertir en un país cuyas reglas han cambiado de pronto, y donde las empresas japonesas sean un objetivo donde se les cargue la mano de improviso. Chile no es un país así.

-Pero se están cambiando las reglas, incluida la Constitución.

-Sí, pero en una manera democrática. Yo le hablo de que se cambien reglas de improviso, de un día para otro.

Publicidad