Lo nuevo. Este viernes, durante el inicio de la ampliación de un centro de distribución de Walmart, el Presidente José Antonio Kast respaldó a la vocera de Gobierno, Mara Sedini, blanco de críticas esta semana por su manejo comunicacional en medio de la crisis por el alza en los precios de las bencinas y el ajuste al Mepco.

  • “Tenemos aquí a la persona que da las buenas noticias, nuestra vocera Mara Sedini. Te doy las gracias, Mara, por todo el trabajo acucioso que estás realizando. Somos un equipo que busca que Chile vuelva a ser un lugar atractivo para invertir, con reglas claras, seguridad y vocación de desarrollo”, afirmó el Presidente.
  • El apoyo de los mandatarios en público suelen ocurrir cuando sus ministros atraviesan momentos difíciles. Y en el caso de Sedini, además, tiene un ingrediente complejo: El “fuego amigo”, sobre todo de parlamentarios de RN.
  • En paralelo, el ministro Claudio Alvarado señaló —en relación a las publicaciones en redes sociales sobre el “Estado en quiebra” que fueron borradas el miércoles— que “muchas veces puede haber interpretaciones respecto a un dicho, una gráfica, una palabra, pero este gobierno actúa de manera cohesionada”, destacando la respuesta coordinada del Ejecutivo con el Parlamento en menos de 48 horas.
  • La frase del “Estado en quiebra” es de autoría de Cristián Valenzuela, jefe de comunicación y contenidos del segundo piso y en los hechos coordinador de Sedini y de la Secretaría de Comunicaciones (Secom).
  • Las publicaciones no fueron respaldadas por el comité político y terminaron en un oficio de la Contraloría. Parte de las críticas apuntaron a que el diagnóstico no era real y podía afectar la estabilidad financiera del país.

Cuestionamientos. El domingo, en T13, el diputado Diego Schalper (RN) afirmó que Sedini “tiene que ser muy ordenada” para explicar las acciones de la administración y, al mismo tiempo, ser “más vehemente” para transmitir las posturas y agendas del Gobierno en economía, seguridad y temas sociales.

  • El lunes, Kast lo reprendió en el comité político y lo llamó a actuar con empatía y unidad. Pese a eso, Schalper valoró que la Contraloría oficiara a la Segegob por las publicaciones fiscales.
  • A las críticas también se unió la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Ximena Ossandón (RN) y la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), que planteó en Infinita que si el Gobierno no reconocía el problema comunicacional de la semana, difícilmente podría enmendarlo.
  • Sectores de la derecha han cuestionado internamente el desempeño de Sedini en entrevistas y vocerías, especialmente las realizadas desde el martes, tras el anuncio del ministro Quiroz, sobre el paquete de medidas de mitigación para el alza de los combustibles.
  • Uno de los episodios que encendió las alarmas fue su entrevista ese día en el matinal de Canal 13, donde según personeros del sector mostró dificultades para explicar los fundamentos técnicos de las medidas y cometió errores como afirmar que en España el barril de petróleo llegó a los 2 euros.
  • En el sector también recuerdan el flanco abierto en enero, cuando dijo en La Tercera que las conversaciones para designar a Trinidad Steinert en Seguridad “ya llevaban un buen tiempo”, siendo ella fiscal en ejercicio.

Telón de fondo. Fuentes del Ejecutivo indican que Sedini prepara sus vocerías junto al equipo del ministerio, pero que al mismo tiempo es Valenzuela quien es el encargado de fijar el relato del Gobierno y elaborar los mensajes que la administración transmite en publicaciones, actividades y precisamente en las vocerías. De ahí que la forma en que se preparó para llegar a la Segegob -y quiénes estuvieron a cargo- ha sido una interrogante que se ha instalado en estos días en parte del oficialismo.

  • Valenzuela baja la información a la Secom, liderada por Felipe Costabal, donde se elaboran minutas y se analiza la estrategia digital, y conversa regularmente con Sedini en su oficina del Segundo Piso para coordinar los mensajes de sus intervenciones públicas.
  • El abogado está detrás del instructivo de la Secom que busca centralizar la comunicación del Gobierno y establece que “sin excepciones: toda pauta, entrevista o declaración requiere conocimiento previo de Secom”.
  • La ministra, a su vez, tenía en su poder un cuestionario de 20 preguntas y respuestas sobre la decisión de Kast de retirar su apoyo a Bachelet para secretaria general de Naciones Unidas.
  • A la arquitectura comunicacional del gobierno es donde muchos analistas y parlamentarios oficialistas apuntan para evaluar el rol de Sedini, que todas formas ha tenido tropiezos propios. Se trata de una problemática que se ha instalado hace décadas en distintos gobiernos, que pasa porque los ministros deben asumir los costos de las decisiones de los asesores presidenciales del segundo piso, sobre todo si el equipo es muy fuerte, como en el caso de la administración Kast.

Dar con el tono. Para Marco Moreno, decano de Economía, Gobierno y Comunicaciones en la U. Central, “no se está logrando ordenar un relato coherente que alinee al gobierno en contextos de presión, pero en la performance de Sedini veo un problema que se podría explicar por el exceso de control y pauteo del staff que asesora al Presidente desde el Segundo Piso”.

  • “Eso hace que Sedini no solo aparezca rígida ante los medios, sino que también muestra dificultades para apropiarse de contenidos técnicos complejos, lo que afecta su capacidad de explicar y responder con soltura. Parece sobrepauteada, y eso hace que la vocería resulte forzada a veces”, añade.
  • Tatiana Klima, socia de Criteria Comunicaciones y exdirectora de comunicaciones de Boric, sostiene que “el diseño de la vocería todavía no termina de cuajar, al menos no en su dimensión más visible. No se trata de capacidad personal. El problema es estructural: no se ve con claridad cuál es su rol específico dentro del ecosistema comunicacional del Ejecutivo”.
  • Klima sostiene que el diseño del Gobierno ha terminado apuntando a radicar los temas técnicos en los ministros sectoriales, “pero el paso siguiente debiera ser que la vocera transforme aquello en mensajes que conecten con el sentido común (…). Sedini tiene las herramientas. Falta una arquitectura comunicacional más clara que le permita ejercer su rol con mayor solidez y protagonismo”.
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