Aunque La Roja no pudo estar en el Mundial 2026, hay un chileno haciendo historia en la Copa del Mundo que se disputa en Norteamérica. Y no hablamos del árbitro Cristián Garay o de los asistentes nacionales presentes en el VAR.
Hernán Mejías, un chileno de 76 años que vive desde 1976 en California, Estados Unidos, cerca de Palo Alto en Silicon Valley, ha sido voluntario en tres Mundiales de la FIFA. La presente edición marcó un retiro para él, siendo reconocido por el mandamás del fútbol internacional, el ítalo suizo Gianni Infantino.
Publicista de profesión en nuestro país, siempre ha estado envuelto en el fútbol, incluso jugando de forma amateur. Fanatismo por el balompié que se llevó a Estados Unidos, donde formó una familia junto a su esposa de nacionalidad iraní y sus dos hijos, Sebastián y Daniela.
Así apareció la primera oportunidad de colaborar como voluntario en un Mundial de la FIFA, el de Estados Unidos en 1994.
"Yo estaba envuelto, conocía mucha gente en el fútbol, y llegó el año 93. Y Pelé vino a hacer una gira de introducción al fútbol en Estados Unidos y particularmente en California", con motivo del Mundial de 1994, contó Hernán en conversación con T13.cl.
"Mi hijo tenía 14, 15 años y quería conocer a Pelé, igual que yo. Nunca lo había visto en persona, yo lo vi jugar en Chile, en Santiago, en los hexagonales en verano. Lo vi varias veces a Pelé jugar, extraordinario", continuó.
Hernán le había mostrado videos de "O Rei" a Sebastián y quería que su hijo lo conociera. Sueño que pudieron concretar en una cena junto al fallecido astro brasileño, donde tuvieron la posibilidad de compartir y tomarse fotos. Incluso Pelé le firmó un poster al, en ese entonces, adolescente. Recuerdos que hoy comparte en sus redes sociales.
Un encuentro con Pelé y su primer Mundial
"Luego llegó el Mundial. Y antes del Mundial me habían invitado, como me conocían aquí en el área como fanático o apasionado por el fútbol, me invitaron para participar como voluntario. Me presenté y me incluyeron en el grupo de embajador FIFA. Mi función era estar en el departamento de prensa y durante los partidos llevar los comunicados de prensa a los periodistas y a los miembros de FIFA que estaban en las áreas exclusivas", contó Hernán, quien se desempeñó en la sede de Stanford, en California, en aquella Copa del Mundo.
Pero no sólo él fue voluntario, pues también incluyó a su hijo, ya de 16 años. "Él estaba en la cancha, él levantó todas las banderas de los países que participaron. Brasil jugó muchas veces acá, ahí conoció a Romario, Bebeto, Taffarel, Dunga, Ronaldo (un año mayor que su hijo, pues el "Fenómeno" tenía 17 en el Mundial de 1994, sin sumar minutos). Para él fue una experiencia inolvidable", apareciendo incluso en un video oficial elaborado por la FIFA, continuó relatando Hernán a T13.cl.
El Mundial de 1994 en Estados Unidos propició el inicio de la Major League Soccer (MLS), en 1996, lo que le permitió a Hernán poder seguir trabajando vinculado al fútbol, específicamente en el equipo San Jose Earthquakes de California.
Así llegó el año 1999, donde nuevamente participó como voluntario de la FIFA en el Mundial femenino adulto que por primera vez se disputaba en el país norteamericano.
"Ahí estuve yo en el departamento de prensa también, en estadísticas, al lado de los locutores dándoles información de las estadísticas del partido. Ahí conocí a (Michel) Platini, a (Joseph) Blatter y a varios jugadores más", contó.
Pasó el tiempo, asistiendo entremedio al 7-0 de Chile sobre México en la Copa América Centenario en 2016, aunque no como voluntario, y cuando se conoció que el Mundial 2026 sería en México, Estados Unidos y Canadá pensó que podría ser su última participación.
"Me presenté como voluntario y hoy día se hace todo en línea. Y me volvieron a seleccionar y quedé en ceremonias, en el grupo de ceremonias. Ahí levantábamos la bandera de cada país en el centro de la cancha. Muy bonito, interesante, al principio estaba un poco escéptico, dije no esto no me va a gustar, no es lo que yo quiero, yo quiero fútbol", expresó.
Fue así como levantó las banderas de Qatar, Suiza, Australia y en el último partido, el pasado 1 de julio, la de Bosnia y Herzegovina en el duelo ante Estados Unidos, la que hubiese deseado flamear, además de la chilena, por su doble nacionalidad chileno-americano. Las estrictas normas de la FIFA le impedían cantar el himno o saludar o felicitar a alguien. Incluso, contó, quiso llevar algún distintivo de nuestro país, pero tampoco lo dejaron. Una vez concluida su labor en la ceremonia podía continuar viendo el partido desde un palco.
En el primer partido en que participó, una periodista de la FIFA preguntó si existía algún voluntario que tuviera alguna particularidad. Así se corrió la voz hasta que llegaron a Hernán y su historia en los tres Mundiales encantó a tal punto que decidieron hacerle una entrevista.
Una hora antes del partido entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina, mientras la gente empezaba a ingresar al Levi's Stadium, en el área de la bahía de San Francisco, lo entrevistó en una de las galerías del recinto una periodista argentina, de nombre María, a quien Hernán definió como la "mano derecha" de Infantino.
Fue así como el hombre de 76 años sacó a relucir su lado chileno y pensó: "En pedir no hay engaño".
"¿Usted es de Colo-Colo?": El esperado encuentro con Gianni Infantino
"Al terminar, bromeando le digo yo: 'Bueno, ¿viene el señor Infantino al partido?'. Claro, me dijo, debe estar por llegar, miró la hora y me dijo ‘debe estar por llegar'. 'Me encantaría conocerlo', le dije yo. Se río y me dijo: 'No te prometo nada', contó Hernán. También pidió poder ver el partido desde la sala de prensa, algo que tampoco le prometieron.
Sin embargo, terminó la ceremonia y el jefe coordinador de voluntarios le comunicó que la periodista lo mandó a buscar para ir a ver el partido al departamento de prensa, en el octavo piso del estadio, al lado del locutor oficial del partido.
Siete minutos antes de que concluyera el compromiso, el mismo coordinador le dijo que la periodista lo mandó a buscar nuevamente. "Corrimos más o menos la mitad de una cuadra, corriendo alrededor del estadio, por dentro. Y mientras corría yo le digo a este muchacho: '¿Es lo que yo pienso que es?'. Y me dijo: 'Tal vez'", contó.
Fue así como, hablando en español, Hernán concretó su anhelado encuentro con el presidente de la FIFA. "Él también me quería conocer porque María (la periodista) le contó mi historia de los tres Mundiales, que a él le pareció muy interesante", relató.
En una conversación de cerca de ocho minutos, contó Hernán, "me sentía como recibiendo el Oscar, porque me dio un trofeo de regalo, una mini copa FIFA. Yo me creía Tom Cruise ahí recibiendo fotos".
"El tipo es muy cálido, muy afectuoso, un señor muy educado, habla siete idiomas, y cuando me conoció me dijo: 'Gracias por su participación como voluntario'. Y le hablé, le dije: 'No, el agradecido soy yo'. Y lo felicité", continuó.
El diálogo dio paso a una infaltable pregunta: "Entonces captó mi acento y me dijo: '¿Usted es chileno, verdad?'. 'Sí', le dije yo. Y me dijo: '¿De Colo-Colo?'. 'No', le dije yo. 'Soy de la Católica'", y siguieron conversando.
Su fanatismo continuará, así como la atención por cómo terminará el Mundial, pero esta historia quedará como un maravilloso recuerdo que, el que para muchos es el deporte más lindo, le regaló a Hernán.
TE PUEDE INTERESAR: