Yoane Wissa, jugador de la selección de la República Democrática del Congo, tiene una historia que pocos conocen: recibió ácido en la cara por una mujer que horas antes de le había pedido un autógrafo para dárselo a su hijo.
La pesadilla, como el mismo Wissa la describió al medio de comunicación “L’Equipe". Esto sucedió el 1 de julio del 2021, cuando la atacante, Laetitia Penvern se presentó en el hogar del futbolista y lo roció con ácido en la cara.
“Grité y no podía respirar”, recordó durante el juicio realizado en enero del año pasado, según publicó el diario inglés “The Sun”.
“En el hospital dijeron que me habían quemado los ojos. Desde entonces siento pánico cada vez que escucho un ruido y lo único que me empuja a seguir es saber que mis hijos están seguros”, confesó.
En febrero de este año, condenaron a la agresora a 18 años de cárcel por intento de asesinato y secuestro de un menor, debido a que la justicia francesa concluyó además que, trató de secuestrar a uno de los hijos de Yoane Wissa.
“Tuve cirugía en los dos ojos y el doctor dijo que tendré que usar gotas el resto de mi vida. Me tomó seis meses recuperar completamente la visión. De no ser por la atención rápida que recibí, los resultados podrían haber sido diferentes”, agregó el jugador en su declaración ante la justicia.
Por suerte, Wissa, logró recuperar la visión por completo luego de unos meses. Finalizó la racha de 52 años sin goles de RD del Congo en el duelo que tuvo frente Portugal por el Mundial 2026.
La selección del congoleño estaba perdiendo por la mínima hasta que el futbolista encontró la oportunidad de ejecutar un gol y consiguió el empate por 1-1.
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