1. “Chifagate”, el detonante.
El inicio del fin de José Jerí fue la divulgación de un video que lo mostró ingresando encapuchado -a fines de diciembre- a un restaurante de Lima para reunirse con Zhihua Yang, un empresario chino con millonarios contratos estatales. Las imágenes se tomaron las redes sociales. También se grabó otro encuentro similar días después. La divulgación ocurrió el 18 de enero, en un programa de TV. A eso se sumó el dato de que al menos tres veces Yang acudió al palacio presidencial, acompañado de Ji Wu Xiaodong, otro empresario chino, con antecedentes por crimen organizado y tráfico ilegal de madera y con una orden de arresto domiciliario vigente.
2. La investigación.
La Fiscalía de la Nación abrió una investigación preliminar de 90 días por los delitos de tráfico de influencias vinculados a las reuniones con empresarios chinos y contrataciones irregulares de decenas de jóvenes. Reportajes periodísticos y denuncias legislativas revelaron que esos jóvenes —muchos menores de 30 años y sin experiencia en el sector público— fueron contratados a través del Fondo de Apoyo Gerencial, reservado a profesionales de alto nivel técnico, gracias a sus vínculos personales con el mandatario.
3. Fiestas en Palacio y desplome en encuestas
Además, se revelaron reuniones privadas de José Jerí con congresistas, ministros y personas vinculadas a una presunta red de prostitución al interior del Congreso, además de fiestas en casas de campo y visitas reiteradas de jóvenes a Palacio de Gobierno, muchas de las cuales terminaron accediendo a contratos estatales. También se filtraron de imágenes y mensajes de ese episodio en redes sociales. Su caída en las encuestas fue inmediata y fulminate. Según la encuestadora Ipsos, el 78% de los peruanos percibía indicios de corrupción en el gobierno de José Jerí. Imasen, a su vez, registró una desaprobación de 70,4%. Todo eso a dos meses de las elecciones generales resultó imposible.
4. El ritual de la caída
José Jerí ocupaba la presidencia de la República porque era el presidente del Congreso —el cargo que le correspondía por línea de sucesión al caer Dina Boluarte- y para destituirlo bastaba con censurarlo como titular del Parlamento, procedimiento que requiere solo mayoría simple. La vacancia presidencial, en cambio, hubiera exigido 87 votos. Al final su destitución se aprobó por 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones. Mientras el Congreso votaba su salida, el mandatario asistió al cambio de guardia en el palacio presidencial de Pizarro.
5. Siete presidentes en diez años
El último presidente peruano que concluyó su mandato constitucional fue Ollanta Humala, en 2016, que después sería encarcelado preso por corrupción. Desde el fin de ese gobierno, siete presidentes cayeron: Pedro Pablo Kuczynski renunció en 2018 cuando su destitución era inminente; Martín Vizcarra fue destituido en 2020; Manuel Merino, que duró 5 días, renunció en medio de una serie de protestas; Francisco Sagasti completó el período; Pedro Castillo fue detenido en 2022 tras un fallido autogolpe; Dina Boluarte cayó en octubre de 2025 en medio de denuncias de corrupción y violencia del crimen organizado. Para muchos analistas, las causas de fondo son la fragmentación parlamentaria extrema, un sistema constitucional que facilita las destituciones, la corrupción estructural y la falta de partidos políticos sólidos.
6. 38 candidatos presidenciales.
La Constitución peruana prevé que quien preside el Congreso asume automáticamente el Ejecutivo. Pero como el vicepresidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, solo ejercía el cargo de manera provisional, primero debe elegirse un nuevo titular del Parlamento este miércoles. El nuevo mandatario deberá gobernar hasta el 28 de julio, cuando asuma el ganador de las elecciones. Más de 38 partidos compiten por la presidencia —una cifra récord— y el escenario político está más fragmentado que nunca. La primera vuelta es el 12 de abril y la segunda el 7 de junio. En abril además habrá comicios para renovar el Senado y la Cámara y el Parlamento Andino. En total, hay más de 10.000 candidatos.
7. Los que lideran las encuestas.
Son dos las figuras que se destacan por sobre los demás. El primero es Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima y candidato de derecha dura, que lleva 6 meses en el primer lugar. La encuesta de Ipsos de los días 5 y 6 de febrero lo ubica con 12%, dos puntos más que en enero, con un dominio especialmente fuerte en Lima, donde alcanza el 21%. La segunda es Keiko Fujimori (Fuerza Popular), con un 8% a nivel nacional según el mismo sondeo. Mario Vizcarra aparece tercero con 4,7% según CPI. Después viene un pelotón con entre 1% y 2%, y otro más atrás. La dimensión de la papeleta electoral sera de 42 cm por 44 cm.
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