Un impactante antecedente de la guerra de Bosnia volvió a generar conmoción internacional tras revelarse a finales del año pasado la existencia de los llamados "safaris humanos" en Sarajevo, donde civiles eran blanco de disparos por parte de extranjeros millonarios que pagaban para atacarlos.
Según consignó El país, los hechos se remontan al asedio de Sarajevo entre 1992 y 1995, uno de los episodios más crudos del conflicto en la ex Yugoslavia, donde miles de personas murieron en medio de ataques sistemáticos.
Pagos millonarios para safaris humanos
De acuerdo a una investigación impulsada en Italia, millonarios provenientes de distintos países habrían pagado grandes sumas de dinero para ubicarse como francotiradores en zonas elevadas de la ciudad y disparar contra la población civil.
Uno de los antecedentes más estremecedores apunta a que existían tarifas diferenciadas según la víctima. Incluso, se señala que “cazar” a una persona podía costar cerca de 80.000 y 100.000 euros, un equivalente a $100 millones de pesos chilenos, cifra que aumentó con el paso del tiempo.
Asimismo, según consignó el mencionado medio español, para disparar a menores se pagaba más dinero, aunque no especificaron cuánto.
Estos actos habrían sido realizados como una especie de “entretenimiento” durante fines de semana, en medio de un contexto de guerra que ya dejaba miles de víctimas.
Una práctica brutal bajo investigación
Las denuncias surgieron a partir de testimonios recopilados por el escritor italiano Ezio Gavazzeni, quien documentó estos hechos en un libro y los presentó ante la justicia.
A raíz de esto, la Fiscalía de Milán abrió una investigación para esclarecer la eventual participación de ciudadanos europeos en estos crímenes, los que podrían constituir delitos de extrema gravedad.
Además, reportes indican que entre los involucrados habría personas con alto poder adquisitivo, como empresarios o profesionales, lo que ha generado aún más impacto.
Un horror que sigue generando conmoción
Aunque han pasado más de tres décadas desde la guerra, el caso ha reabierto el debate sobre los crímenes cometidos durante el conflicto y la dificultad de establecer responsabilidades.
La posibilidad de que civiles hayan sido asesinados como parte de una “cacería humana” ha sido catalogada como uno de los aspectos más crueles del conflicto en Bosnia.
Hoy, mientras avanzan las investigaciones, estos antecedentes vuelven a poner en evidencia la brutalidad de la guerra y la necesidad de esclarecer hechos que, por años, permanecieron ocultos.