Este viernes, Donald Trump confirmó el viernes en redes sociales que el Comando Sur de Estados Unidos había realizado un ataque "rápido y letal" contra el jefe del Tren de Aragua, el "Niño Guerrero".
Poco después, Venezuela confirmó que Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias el Niño Guerrero, había sido "neutralizado" y que hubo "enfrentamientos" con integrantes de "estructuras de delincuencia organizada".
Tras la muerte del cabecilla del Tren de Aragua, la atención se volvió a centrar sobre los otros dos líderes de la organización criminal: Yohan José Romero, alias "Johan Petrica", y Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias "Giovanny", "Viejo Verde", o "El Viejo".
Los líderes del Tren de Aragua que siguen libres tras la muerte de "Niño Guerrero"
Yohan José Romero, alias "Johan Petrica", es señalado como uno de los cofundadores del Tren de Aragua, junto al “Niño Guerrero” y Larry Álvarez Núñez, alias “Larry Changa”, este último preso en Bogotá, Colombia, desde junio de 2024.
Según el Departamento de Estados Unidos, "Petrica" sería un lugarteniente cercano a Guerrero, quien estaría asociado a Las Claritas, una localidad minera que contiene los mayores yacimientos de oro de Venezuela, lo que convirtió esa zona en punto estratégico para la estructura criminal.
A "Petrica" se le atribuyen delitos de narcotráfico, tráfico de personas y lavado de dinero. Por información que permita su detención o condena en cualquier país, Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta US$4 millones.
Otro cabecilla que sigue en la mira es Giovanni Vicente Mosquera Serrano. A diferencia de "Petrica", su nombre aparece vinculado principalmente a las operaciones del Tren de Aragua en Bogotá, donde es considerado uno de los líderes de la estructura criminal.
En la capital colombiana, el Tren de Aragua habría operado absorbiendo bandas locales más pequeñas, incorporándolas a su macroestructura y permitiéndoles usar el nombre de la organización para cometer extorsiones.
En ese esquema criminal, "Giovanny" aparece como una figura clave para el control territorial y el manejo de esas redes.
Por información que permita su detención o condena, el Departamento de Estado de Estados Unidos elevó el 3 de diciembre la recompensa por “Giovanny” hasta US$5 millones.