Unas 300 mujeres manifestaron este lunes en Ciudad de México para exigir castigo a policías señalados de violar a dos menores, en una marcha que culminó en la procuraduría local con incidentes en los que las puertas de vidrio del recinto resultaron destruidas.

"Estos casos todavía no se cierran, hay que ser muy responsables, pero estoy viendo un clima muy radicalizado (...). Salí a tratar de ver cuál es su demanda y decirles que estamos de su lado", dijo el secretario de Seguridad de la capital, Jesús Orta, en medio de empujones de periodistas y manifestantes, que le lanzaron al rostro un polvo brillante de color rosado.

Días atrás se difundió que una menor de 17 años acusó a cuatro policías de haberla violado el sábado 3 de agosto luego de que saliera de una fiesta en el sector Azcapotzalco, en el norte de la capital. Los uniformados se mantienen en funciones, pues la fiscalía sigue a la espera de que la menor los identifique.

El jueves pasado, otro policía que prestaba servicios en el sector del centro histórico fue detenido tras ser acusado de haber abusado sexualmente de una menor de 16 años dentro del Museo de Archivo de la Fotografía.

Al grito de "justicia", "ni una más" y "policía violador", la marcha de las mujeres, llamada #NoNosCuidanNosViolan, inició frente a la Secretaria de Seguridad Ciudadana (SSC) y terminó en la Procuraduría General de Justicia de la capital mexicana. Las manifestantes pintaron el exterior de las dependencias en rechazo a las agresiones de policía.

Mientras las manifestantes se arremolinaban ante las puertas de vidrio de la procuraduría, estas fueron destruidas repentinamente a pedradas lanzadas por algunas personas encapuchadas, tanto mujeres como hombres.

La procuraduría no ha informado de detenciones tras estos hechos.

La violencia contra las mujeres, en forma de feminicidios, maltratos, acoso y abuso sexual, se ha recrudecido en México en los últimos años.

Según la ONU, un promedio de nueve mujeres son asesinadas a diario en en el país.

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