En noviembre, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió públicamente sobre bombardear el territorio venezolano, en el marco de su campaña contra el Gobierno de Nicolás Maduro, al que Washington acusa de liderar una red de narcotráfico.
Posteriormente, en agosto, Estados Unidos desplegó buques de guerra en el mar Caribe, cerca de las costas venezolanas, lo que fue interpretado por Caracas como una amenaza directa.
Y tan solo este pasado viernes, Trump anunció un ataque contra una “gran instalación” vinculada a dicha campaña, sin precisar su ubicación. Días después, señaló que el objetivo había sido un muelle, nuevamente sin entregar detalles geográficos.
Fue así como durante la madrugada de este sábado se registraron de a poco múltiples detonaciones en Caracas, así como en sectores de La Guaira y Miranda, hechos que fueron numerosamente compartidos en redes sociales.
En paralelo, se reportó el sobrevuelo de helicópteros y aeronaves militares sobre la capital venezolana. En redes sociales circularon registros audiovisuales a partir de las 05:00 horas de explosiones en distintos puntos de la ciudad, incluidos reportes desde el Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota.
En ese contexto, el Gobierno venezolano denunció una agresión militar por parte de Estados Unidos, mientras persistían las detonaciones y el despliegue aéreo sobre zonas urbanas y militares.
Confirmación de ataques aéreos ordenados por Estados Unidos
Horas más tarde, funcionarios de la Administración estadounidense confirmaron a CBS News que Donald Trump había ordenado ataques aéreos contra objetivos dentro de Venezuela.
Por su parte, Fox News también ratificó la información, indicando que las acciones se concentraron principalmente en zonas costeras, como La Guaira, en las cercanías del aeropuerto de Maiquetía, además de otros puntos considerados estratégicos.
Según estos reportes, los ataques se produjeron poco después de las explosiones escuchadas en Caracas durante la madrugada.
En medio de la ofensiva militar, la Fuerza Aérea de Estados Unidos emitió un aviso oficial que prohibió a todas las aeronaves operar en el espacio aéreo de Venezuela.
La Administración Federal de Aviación (FAA) estableció la restricción mediante un NOTAM que entró en vigor a las 02:00 horas locales del sábado y tuvo una duración de 23 horas, argumentando riesgos derivados de la actividad militar en curso.
El documento no especificó qué fuerzas estaban involucradas en las operaciones que motivaron la medida.
Tras los ataques, el Gobierno de Nicolás Maduro declaró el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional. A través de un decreto, ordenó el despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación, junto con fuerzas militares y policiales en todos los estados y municipios del país.
El Ejecutivo calificó los hechos como una “gravísima agresión militar” y sostuvo que se trataba de una violación de la Carta de las Naciones Unidas, señalando que se reservaba el derecho a ejercer la legítima defensa conforme al artículo 51 del organismo internacional.
Confirmación de la captura de Nicolás Maduro
Más tarde, el propio presidente Donald Trump confirmó, mediante un mensaje publicado en la red Truth Social, que Estados Unidos había llevado a cabo “con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder”, señalando que Nicolás Maduro y su esposa fueron capturados y sacados por aire del país.
El operativo culminó en el inmueble donde se encontraba Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, una residencia que -según describió Trump- contaba con puertas de acero y un espacio seguro reforzado con estructuras metálicas sólidas.
El mandatario estadounidense afirmó que Maduro intentó huir al momento de la irrupción, pero fue reducido rápidamente por las fuerzas desplegadas, sin que alcanzara a concretar la fuga, pese a que el equipo estaba preparado incluso para perforar las barreras de acero si hubiese sido necesario.
Posteriormente, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, indicó que el Gobierno desconocía el paradero del mandatario y de la primera dama.
Luego de la confirmación de la captura, Venezuela solicitó formalmente una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
A través de una carta dirigida al presidente del organismo y al secretario general António Guterres, Caracas pidió discutir los ataques armados ejecutados por Estados Unidos y exigir el cese de las operaciones militares.
En el documento, el Gobierno venezolano reiteró que los bombardeos afectaron zonas civiles y militares de Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira, y sostuvo que tropas especiales estadounidenses continuaban operando con helicópteros y aviones en distintos puntos del país.