La elección presidencial del 8 de noviembre en EE.UU. es apenas uno de los capítulos de una novela de trama compleja.

Si bien es el momento culminante -y quizás más importante- de la carrera hacia la Casa Blanca, representa sólo una fase en un largo e intrincado proceso en el que el voto es indirecto y una institución en particular, el Colegio Electoral, tiene un rol clave.

En BBC Mundo te explicamos en detalle cómo funciona el sistema electoral que escogerá al próximo presidente de EE.UU., la democracia más poderosa del planeta.

(Éste fue, precisamente, uno de los temas que más atención generó entre nuestros lectores cuando les preguntamos qué asunto en particular les gustaría que investigáramos sobre la campaña estadounidense).

En las elecciones presidenciales de EE.UU., el mandatario y el vicepresidente no son elegidos directamente por el voto de los ciudadanos.

Los votantes (unos 218 millones habilitados) en realidad escogen al Colegio Electoral.

Este organismo está conformado por un total de 538 electores provenientes de todos los estados, incluyendo Washington D.C. (el distrito de Columbia).

2. ¿Cómo se decide quiénes y cuántos son los electores?

Son los partidos políticos los encargados de definir quiénes desempeñarán esa función en cada estado, mediante la elaboración de una lista de potenciales electores.

El número de electores que le corresponde a cada estado se calcula en proporción a su población y a la cantidad de congresistas que lo representan (tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado).

California, el estado más poblado del país, tiene 55 votos electorales. Washington D.C. y algunos estados pequeños sólo cuentan con tres.

Los residentes en territorios de EE.UU. como Puerto Rico y Guam no votan en las elecciones presidenciales y, por lo tanto, carecen de representación en el Colegio Electoral.

3. ¿Cómo influye el voto de los ciudadanos en la conformación del Colegio Electoral?

Luego de que los ciudadanos votan por su candidato presidencial el día de los comicios, los sufragios se contabilizan a nivel estatal.

En 48 estados y Washington D.C. rige el sistema de "el ganador se lleva todo", en referencia a los votos del Colegio Electoral de cada estado.

Es decir, el postulante que obtiene la mayoría del voto popular en un estado se queda con la totalidad de los electores asignados a ese territorio.

Esto significa que sólo los electores de su partido representarán al estado en el Colegio Electoral.

4. ¿Hay excepciones al sistema de "el ganador se lleva todo"?

Sí, en los estados de Maine y Nebraska.

En ambos casos los electores se asignan a uno u otro candidato presidencial utilizando un sistema proporcional denominado Congressional District Method.

Es decir, los votos electorales se definen según quien gane en cada uno de losdistritos legislativos en los que está dividido el territorio.

Esto significa que si un candidato presidencial no triunfa en el conteo total del estado, de todas manera puede obtener electores que lo apoyen si ha logrado imponerse en uno o más distritos del Congreso.

5. ¿Pueden los electores cambiar su voto?

Según la Constitución de EE.UU., los electores no están obligados a votar según la voluntad de los ciudadanos que representan.

En algunos estados tienen libertad para apoyar al candidato que deseen, mientras que en otros se les exige que voten por el postulante al que prometieron respaldar.

Con todo, en la práctica -y por tradición- los electores suelen respetar la decisión de la población y de su partido.

En la historia de EE.UU. sólo ha habido nueve casos en los que los electores que han votado en contra de las instrucciones de su estado.

Son los llamados "electores disidentes", que potencialmente podrían causar en un verdadero dolor de cabeza en caso de una elección reñida.

Sin embargo, según el Servicio de Investigación del Congreso de EE.UU., hasta el momento estos delegados que cambian de afiliación no han logrado complicar el resultado de ninguna elección presidencial.

Casos de abstenciones sólo ha habido uno: un elector del distrito de Columbia en 2000.

6. ¿Cuántos votos necesita un candidato en el Colegio Electoral para convertirse en presidente?

De los 538 votos electorales, un candidato necesita 270 para alcanzar la presidencia (la mitad más uno).

Ése es el "número mágico".

7. ¿Qué ocurre si ningún candidato alcanza el "número mágico"?

En el improbable caso de que ningún candidato obtenga 270 votos en el Colegio Electoral, la encargada de decidir el ganador es la Cámara de Representantes, que debe escoger el nuevo presidente entre los tres postulantes con más respaldo.

El Senado, por su parte, debe llevar a cabo un proceso similar para elegir vicepresidente entre los dos candidatos más votados.

La única vez que esto sucedió fue en las elecciones de 1824, cuando John Quincy Adams fue escogido por la Cámara de Representantes luego de que ningún candidato presidencial obtuviera la mayoría de los votos en el Colegio Electoral.

un empate es muy improbable. Nuevamente, sólo ocurrió una vez. Fue en 1800, cuando Thomas Jefferson y Aaron Burr, aspirantes a presidente y vice del Partido Demócrata-Republicano, obtuvieron el mismo número de votos.

La Cámara de Representantes debió intervenir y eligió a Jefferson como mandatario.

8. ¿Cuándo y dónde se reúne el Colegio Electoral?

La votación del Colegio Electoral tiene lugar en la capital de cada estado entre mediados de noviembre y mediados de diciembre.

El resultado es declarado formalmente por el Senado el 6 de enero y el nuevo presidente toma posesión el 20 de enero.

Sin embargo, en la mayoría de los casos el ganador es anunciado el mismo día de las elecciones, durante la noche.

9. ¿Es posible que un candidato presidencial gane el voto popular pero pierda en el Colegio Electoral?

Si bien es poco común, es posible: ha sucedido cuatro veces en EE.UU.

La más reciente fue en 2000, cuando el candidato republicano, George W. Bush,llegó a la Casa Blanca con 271 votos del Colegio Electoral, si bien el demócrata Al Gore había obtenido 540.520 sufragios más que él a nivel nacional.

"A raíz de ello, en varios estados y en círculos académicos comenzó a debatirse la posibilidad de reformar el sistema electoral", le dice a BBC Mundo Thomas Leeper, politólogo estadounidense de la London School of Economics.

"Hay quienes creen que el proceso es defectuoso y en parte injusto, y que debería reflejar más la voluntad popular", completa.

Sin embargo, como el Colegio Electoral está consagrado en la Constitución de EE.UU., cambiar el sistema requeriría una reforma constitucional.

9. ¿Cómo surgió la idea del voto indirecto y del Colegio Electoral en EE.UU.?

La idea de definir la presidencia por medio de un cuerpo de electores surgió en el siglo XVIII y se atribuye a los llamados "padres fundadores" de EE.UU.

En esa época, realizar una campaña electoral a nivel nacional era casi imposible debido al tamaño del país y a las dificultades en la comunicación.

A la vez, EE.UU. no tenía una identidad nacional formada. Los estados eran celosos de sus derechos y el voto popular era temido por su carácter imprevisible.

Fue por eso que los creadores de la Constitución de 1787 rechazaron la idea de que el presidente fuera elegido por el Congreso o por el voto popular.

Sostenían que en ambos casos los ciudadanos optarían por su candidato local y los grandes estados acabarían dominando la política de EE.UU.

"El sistema electoral estadounidense es un gran compromiso", le explica a BBC Mundo Leeper.

"Fue ideado para alcanzar un difícil equilibrio entre los intereses de los estados y las instituciones centrales, entre la voluntad nacional y la local".

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