Una investigación del gobierno de Bolivia sobre el accidente de avión que dejó 71 personas muertas - la mayoría, miembros del club de fútbol Chapecoense de Brasil- el pasado 28 de noviembre en Colombia, concluyó este martes que el piloto y la aerolínea fueron directos responsables.

El Avro RJ85, operado por la empresa boliviana LaMia, se estrelló en las cercanías de Medellín cuando transportaba a gran parte del club Chapecoense, que se dirigía a disputar la final de la Copa Sudamericana.

Sólo seis personas lograron sobrevivir.

"La conclusión es contundente, la responsabilidad directa de toda esta eventualidad recae sobre el piloto Miguel Quiroga (quien murió en el accidente) y sobre la empresa", dijo el ministro de Obras Públicas y Servicios de Bolivia, Milton Claros, durante una conferencia de prensa.

La investigación también estableció que Celia Castedo, funcionaria de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea de Bolivia y quien autorizó el vuelo a pesar de las irregularidades presentadas, "incumplió sus deberes y eso también amerita una sanción".

"El asunto de fondo es, sin embargo, el plan de vuelo en el cual la autonomía de la aeronave era de 4 horas con 20 minutos y el tiempo de vuelo era de 4 horas con 20 minutos", resaltó Claros.

Castedo tuvo "una responsabilidad directa porque un vuelo no puede ser autorizado para volar si tiene una observación", agregó el funcionario boliviano.

Tras conocerse el accidente, la funcionaria huyó a Brasil donde pidió protección a las autoridades de ese país.

Sin combustible

El jefe de seguridad de la Aeronáutica Civil de Colombia, Freddy Bonilla, le dijo a BBC Mundo que la aeronave "no tenía combustible" cuando ocurrió el accidente, contra un cerro cercano al aeropuerto y después de haber pedido permiso urgente para aterrizar.

"Después de registrar los cuerpos y los restos del avión, se puede afirmar que el avión no tenía combustible en el momento del accidente. La investigación ahora se centra en las razones por las que el piloto no buscó un aeropuerto alternativo cuando se dio cuenta de esta falla", explicó Bonilla.

La investigación por parte de las autoridades colombianas continúa.

El gerente de LaMia, Gustavo Vargas Gamboa, y su hijo, Gustavo Vargas Villegas, fueron arrestados por las autoridades bolivianas y están a la espera de un juicio.

En días pasados, la aerolínea anunció que habría una compensación de US$165.000 para cada uno de los familiares de las víctimas y los sobrevivientes.

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