Noelia Castillo Ramos, una joven de Barcelona, de 25 años, recibirá este jueves la eutanasia por la que lleva luchando dos años. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) la aprobó, rechazando así la petición de sus padres de paralizar su muerte asistida.

Tras 20 meses de una batalla judicial contra sus padres, quienes no están de acuerdo con su decisión, la joven pasó por todas las instancias para conseguir su pedido. Y es que producto de una paraplejia irreversible, la que ocurrió al precipitarse desde un quinto piso, en 2024 tomó la decisión de solicitar la muerte asistida, un pedido que abrió un fuerte debate social y legal.

Su padre presentó un recurso para tratar de impedirlo, acción que no encontró apoyo ni en la justicia española, que consideró que Noelia padecía un sufrimiento "grave, crónico e imposibilitante", ni en la justicia europea.

La joven concedió una última entrevista exhibida en exclusiva por el programa "Y Ahora Sonsoles", de Antena3, a pedido de ella para explicar los motivos que tiene para querer terminar con su vida.

"Me quedan cuatro días, porque el 26 ya me hacen la eutanasia", comenzó Noelia en su última entrevista antes de morir.

Asegura que nunca dudó de su lucha y que tuvo claro desde el principio que la eutanasia era el final que siempre quiso, a pesar de la incomprensión de sus cercanos. "Ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija", expresó.

Ahora su lucha llega a su fin tras más de dos años pidiendo una muerte asistida, objetivo que concretará este jueves. "Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir", expresó.

Noelia Castillo, una agresión sexual y un intento de suicidio

La joven quedó parapléjica tras precipitarse desde un quinto piso. Un intento de suicidio sin éxito que estuvo motivado por episodios traumáticos que la marcaron por siempre.

Primero fue el maltrato psicológico que sufría por parte de su abuela paterna. Después fue abusada sexualmente por uno de sus exnovios y por parte de tres jóvenes, días antes de su intento de suicidio. "No lo denuncié porque fue días antes de intentar suicidarme", afirmó.

Estos episodios, a los que se suma una compleja situación familiar marcada por el temprano divorcio de sus padres, le quitaron las ganas de vivir, según relata. "Los últimos años no me ha ido muy bien en la vida, ni me he juntado con buenas personas", expresó.

"No tengo ganas de nada; ni de salir, ni de comer, ni de hacer nada, entonces no como. El dormir se me hace muy difícil y aparte que tengo dolor de espalda y también de piernas", agregó sobre los dolores físicos ocasionados por su condición.

A esto también se suma un sufrimiento psicológico que padece. "Siempre me he sentido sola, porque nunca me he sentido comprendida. Nunca han empatizado conmigo, siempre he tenido problemas de convivencia", sostuvo.

La dolorosa despedida de su madre

Noelia reveló también lo planificado que tiene este momento, el cual, según cuenta, ocurrirá en su habitación, donde se siente más cómoda, sin testigos.

Cuando esté todo listo, primero la sedarán y luego le pondrán la inyección, un momento que quiere vivir sola. "Les he dicho que la familia puede venir a despedirse, pero no cuando me vayan a poner la inyección", expresó.

Su madre, Yolanda, pasará la noche previa junto a su hija. Pero la joven no quiere ni que ella la vea morir. "Mi madre me dijo que, igual que me ha visto nacer, que quiere verme cerrar los ojitos... pero le he dicho que no", indicó.

Su madre, en tanto, confesó que a pesar de que ha decidido acompañar a su hija hasta el final de sus días, "no estoy conforme, pero siempre voy a estar a su lado". Acerca de su padre, en tanto, Noelia declaró que "para él ya estaba muerta".

Un poco más cercana se mostró su abuela, quien dándole un fuerte abrazo entre lágrimas le dijo: "Algún día estaremos juntitas, no tardaremos mucho y seremos felices".

Publicidad