Días complejos se han vivido en la Central Unitaria de Trabajadores luego de que el viernes el candidato de la lista F, Arturo Martínez (PS) se declarara ganador de las elecciones que buscan dar una nueva directiva a la Central y que habían comenzado el 25 de agosto pasado.

Luego del anuncio de Martínez se desató la polémica y casi todos los candidatos criticaron a sus contendores de vicios electorales. Incluso su actual presidenta, Bárbara Figueroa (pc) anunció que iba a proponer realizar nuevamente el proceso al cabo de un mes.

La visión de la timonel no es compartida por todos y su vicepresidente y candidato por la lista C, Nolberto Díaz (DC) acusó de falta de transparencia en los padrones electorales y señaló que impugnará las elecciones en el tribunal constitucional. Díaz aseguró también en La Tercera que “para hacer un nuevo proceso como plantea Bárbara Figueroa, no estamos disponibles”.

La polémica y los cuestionamientos han venido de casi todas las listas y el mismo Arturo Martínez denunció posibles irregularidades en los registros electorales, haciendo referencia específicamente a la Confederación del Agro y Pueblos Originarios Ranquil, que es dirigida por el padre de la presidenta de la CUT, José Figueroa. El ex presidente de la central denunció que sus rivales habían –según su percepción- inflado la cantidad de afiliados a los sindicatos. “Hay una confederación campesina que vino y pagó por 25 mil trabajadores, Ranquil, cuando en el sector campesino los viejos no están sindicalizados. En Ovalle hay miles de votos de crianceros. Con esta elección eso salió a la luz”, afirma Martínez en El Mercurio.

El padrón de la discordia

El padrón electoral ha sido abiertamente criticado por todas las listas y especialmente polémico ha sido el segmento de independientes y transitorios, donde dicen que están los mayores problemas. En éste aparecen 39 organizaciones de taxistas que en total dicen representar a 1.556 choferes. Las ferias libres también aparecen representadas, con 18 sindicatos que agruparían a más de ocho mil comerciantes. Por otro lado, el campesinado estaría agrupado en 26 sindicatos con 22 mil afiliados. Finalmente en la categoría aparecerían crianceros y hasta tarotistas.

.La presidenta del Colegio Electoral de la CUT, Carola Salas defendió su actuar y señaló que “estuvimos trabajando a full e hicimos una revisión exhaustiva de toda la documentación que entró. Si ellos pretenden que la CUT se adapte a ellos, están sumamente equivocados”.

Salas también se refirió a las declaraciones del vicepresidente de la Central quien señaló que acudiría al tribunal electoral. “No quiero caer en el juego de los comunistas ni de los DC. Cualquier cosa que quieran que la hagan en los tribunales, que son los que van a decidir. Tengo las pruebas suficientes para defender que nuestro Colegio cumplió en forma y a tiempo, apegado a los estatutos y al reglamento de elecciones”, concluyó.

 

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