El 10 de marzo de 2022, un día antes de terminar el gobierno de Sebastián Piñera, el Ministerio del Interior firmó el decreto que otorgó una pensión de gracia a Benjamín Huerta Escobar, tras acreditarse su calidad de víctima del Estallido Social. 

El joven recibió un disparo por parte del capitán de carabineros Hugo Navarro el 19 de octubre de 2019 en medio de manifestaciones que se realizaban en Ovalle. Por estas acciones, el uniformado fue condenado, en un segundo juicio, a seis años de prisión por homicidio frustrado. También se acreditaron los delitos de detención ilegal y falsificación de instrumento público.

Esto generó que Huerta Escobar resultara como beneficiario de una pensión fijada en 0,7 ingresos mínimos, cuyo monto fue aumentando 1,5 durante la administración de Gabriel Boric, en octubre de 2022. 

Así, de acuerdo a un artículo de Exante, hasta marzo de 2024, la víctima había recibido más de $4 millones, según un reporte de Tesorería al que accedieron por Ley de Transparencia. 

Sin embargo, a las pocas semanas de haberse firmado el decreto de la pensión de gracia, Benjamín Huerta comenzó a protagonizar un espiral de delitos

El 3 de mayo de 2022 fue sorprendido a bordo de un vehículo robado mientras estaba en una bencinera en la ciudad de Coquimbo. Tras el control de carabineros, fue detenido por receptación, pues el automóvil marca Toyota había sido denunciado por robo unas horas antes en La Serena. 

Al año siguiente, fue nuevamente detenido en octubre de 2023. En esa oportunidad, la policía lo llevó a la comisaría al detectar que estaba manejando sin licencia de conducir y bajo los efectos de dos drogas duras: cocaína y anfetamina.

Nunca se presentó a la formalización y quedó en calidad de prófugo. Hasta que en una nueva fiscalización en una fiesta costumbrista fue descubierto y puesto a disposición de la justicia. Por ese caso fue condenado como autor del delito de manejo bajo la influencia de sustancias psicotrópicas a la pena de 100 días de prisión en grado mínimo. Es decir, sólo quedó con firma ante el control de Gendarmería. 

En medio de este proceso, Benjamín Huerta parecía fuera de control, pues en diciembre de 2023 amenazó de muerte a una expareja tras llamarla por teléfono. La mujer hizo la denuncia, pero no se investigó de inmediato.  

“Te voy a matar”: amenazó a varias ex parejas por chats de mensajería

Al parecer la amenaza era algo normal para este joven de casi 30 años. Entre septiembre y diciembre de 2024 realizó el mismo amedrentamiento contra otra expareja, quien aparentemente había quedado embarazada en la relación. 

La mujer presentó ambas denuncias al Ministerio Público en las que detalló la transcripción de los duros mensajes que incluían amenazas de muerte tanto para ella como para su padre

Lo voy a matar cuando lo vea, lo voy a matar, y vo no volvai, voy a mi casa yo, ojalá llegue tu papá allá, lo estaré esperando al viejo bastardo, si no te pronuncias, aquí pagará tu papá, mataré a tu papá”, fueron parte de las pruebas presentadas por la víctima, quien indicó que todo se debía por su consumo permanente de drogas. 

La caída final del pensionado del 18-0: posesión de fentanilo en su casa

Las últimas semanas mostraron el descontrol total de Benjamín Huerta. En mayo pasado mientras participaba de la Fiesta del Pisco fue controlado por Carabineros, quienes se percataron que el joven mantenía una orden de detención pendiente

La primera causa de amenazas había avanzado y la Fiscalía de Ovalle lo estaba requiriendo para formalizarlo. Tras presentarse en el Juzgado de Garantía, quedó en libertad, pero citado para el 29 de julio próximo en el que deberá enfrentar un juicio oral simplificado.

Pero unos días después, tocó fondo. El viernes 12 de junio, el OS.7 de Carabineros fue alertado de una presunta comercialización de fentanilo en Ovalle. Así, los agentes concurrieron a la dirección a realizar vigilancia y detectaron a una persona que a las afueras de la vivienda estaba envolviendo unas “ampollas”

Rápidamente se bajaron y se ejecutó una fiscalización, lo que asustó al presunto traficante y lanzó ambos envases. Al ingresar a su casa, la policía incautó 47 ampollas de fentanilo, además de siete gramos de marihuana y $233 mil en efectivo. 

Al constatar la identidad arrojó que se trataba de Benjamín Huerta Escobar, quien registraba un amplio historial de detenciones. Fue formalizado por tráfico de drogas y quedó en prisión preventiva en la cárcel de Ovalle

T13 consultó a la Subsecretaría de Interior sobre la situación del imputado e indicaron que el pensionado perdió esa condición en enero de 2026 al registrar la condena por conducción bajo los efectos de las drogas. 

En esa línea, se informó que el fundamento legal para esto estuvo bajo el análisis de la Comisión que entrega estos beneficios, en la que se presentó el extracto de filiación del joven en la que aparecía la pena dictada en 2025. 

Publicidad