Este lunes, el Presidente José Antonio Kast presentó las indicaciones que el Gobierno ingresará al proyecto de Sala Cuna Universal, iniciativa que había quedado pendiente tras el término de la administración de Gabriel Boric.
La propuesta busca introducir modificaciones a un proyecto que fue tramitado durante el gobierno anterior y respecto del cual el actual oficialismo había manifestado reparos, particularmente en materia de financiamiento.
Acompañado por los ministros Tomás Rau, María Paz Arzola, María Jesús Wulf y Judith Marín, el Presidente Kast sostuvo que el objetivo es avanzar en el acceso universal a sala cuna sin generar efectos negativos en la contratación laboral.
"Queremos que las mujeres puedan trabajar con tranquilidad y que sus hijos estén bien cuidados, pero también que este derecho no se transforme en un desincentivo para empleadores o PYMES al momento de contratar. Estas indicaciones nos permitirán hacer los ajustes necesarios para avanzar hacia una Sala Cuna Universal", afirmó.
Las claves de las indicaciones a proyecto de Sala Cuna Universal
El principal nudo de la discusión había sido el financiamiento. La propuesta del Gobierno establece una cotización del 0,35% de la remuneración imponible de cada trabajador, recursos que se obtendrán mediante una redistribución de las cotizaciones ya existentes al Seguro de Cesantía.
Según el Ejecutivo, esto permitirá financiar el nuevo sistema sin aumentar los costos de contratación para las empresas.
Entre otras de las principales modificaciones que propone el Ejecutivo está la eliminación del límite de 20 trabajadoras, norma que actualmente obliga a los empleadores a financiar el beneficio de sala cuna cuando alcanzan ese número de mujeres contratadas.
Según el Gobierno, este requisito ha terminado convirtiéndose en una barrera para la contratación femenina, al aumentar los costos laborales asociados a las trabajadoras que son madres de hijos menores de dos años.
Las indicaciones buscan reemplazar ese mecanismo por un Fondo de Sala Cuna financiado mediante una cotización común. De esta forma, el beneficio deja de estar asociado exclusivamente a las mujeres y pasa a entenderse como un derecho de los niños, financiado solidariamente por todos los trabajadores.
"Cada vez que un empleador se acerca a la trabajadora número 20, tiene un incentivo concreto para no contratarla. No por maldad, sino por el aumento de costos laborales debido a una norma mal diseñada", sostuvo el ministro del Trabajo, Tomás Rau.
El secretario de Estado agregó que las indicaciones "eliminan ese impuesto, con la creación de un Fondo Sala Cuna sobre la base de una cotización que desacopla el derecho a sala cuna del género del trabajador".
En la misma línea, la ministra de la Mujer, Judith Marín, destacó que "este beneficio esté asociado a los trabajadores en general y no exclusivamente a las mujeres, para que también comencemos a hablar de corresponsabilidad", afirmó.
Respecto de la implementación, el Gobierno informó que los recursos serán administrados por el Instituto de Previsión Social (IPS) y que durante los dos primeros años el sistema contará con un aporte fiscal inicial de $10 mil millones para facilitar su puesta en marcha.
Implementación gradual y aporte fiscal inicial
Durante el primer año accederán las trabajadoras dependientes y los hijos que se encuentren al cuidado de familiares o terceros.
En el segundo año se sumarán las trabajadoras independientes y las trabajadoras de casa particular.
En una tercera etapa se incorporarán las madres desempleadas que se encuentren buscando trabajo y aquellas que cursen estudios en instituciones reconocidas por el Estado.
Finalmente, en el cuarto año se integrarán los funcionarios públicos y el resto de los trabajadores contemplados en el nuevo sistema.