A través de redes sociales, se viralizó la dramática denuncia de una pareja que llevó a su perrita a la clínica veterinaria de Sebastián Jiménez -más conocido como 'Lindorfo'- para una esterilización, sin embargo, el animal de un año y medio, falleció en el procedimiento.
Fue en agosto de 2025 cuando la perrita salchicha, llamada 'Coquita' ingresó al pabellón de la Clínica SocialVet, ubicada en la comuna de Huechuraba, para su esterilización y la extracción de dos colmillos de leche, donde falleció por un paro cardiaco.
En conversación con Contigo en la mañana, el dueño afectado, Roberto Soto, confirmó que ingresó una querella en el Segundo Juzgado de Garantía de Santiago por el delito de maltrato animal.
El dueño de 'Coquita' comentó que siente con "mucha culpa, porque obviamente mi perrita no pidió ser sometida a una operación. Yo la llevé a su muerte y lo que nos quita el sueño es no saber qué ocurrió".
“A eso de las 15:00 horas, mi pareja recibió una llamada del cirujano donde le dice que nuestra Coquita había hecho un paro cardiaco, que había fallecido y no había sido posible reanimarla", recordó Roberto Soto.
Las denuncias contra la clínica veterinaria de 'Lindorfo' Jiménez
El afectado señaló que al llegar a la clínica, le señalaron que el deceso de la perrita salchicha se produjo por la falta de exámenes previos, a pesar de que los dueños habían cumplido con este requisito. "Lo único que dijo fue ‘la operación fue muy rápida, duró quince minutos, entró en paro cardiorrespiratorio y no tenemos idea por qué’".
En la querella, el dueño de la mascota acusó que Sebastián Jiménez, director médico de la veterinaria, “se retiró de esta sala señalando que ‘tenía más pacientes que atender’, sin entregar ningún tipo de explicación adicional, indicando ‘yo no hice la operación’".
Otro caso que dio a conocer el mismo programa fue el de Patricia Godoy, quien en el mismo mes, llevó a su perrita Pascal a la clínica por un problema gastrointestinal, por lo que ingresó a pabellón, pero horas después, le comunicaron su fallecimiento.
La respuesta de la empresa fue que adquirió una peritonitis producto de la ingesta de un calcetín. “Pedí una epicrisis porque necesitaba saber a qué hora había fallecido, quién realizó esa maniobra y me dieron una epicrisis muy básica, resguardándose de todo", declaró.
El abogado Damián Aros, representante de Sebastián Jiménez y otros dos médicos veterinarios respondió a la querella por maltrato animal y obstrucción a la investigación y argumentó, mediante un comunicado, que "mis representados han colaborado en todo el transcurso de la investigación a los requerimientos realizados al Ministerio Público para el esclarecimiento de los hechos y que nos encontramos a la espera de los resultados de las diligencias que se encuentran pendientes".