Los incendios forestales que afectan a las regiones de Ñuble y Biobío han provocado importantes pérdidas materiales para miles de familias. Entre los daños menos visibles, pero igualmente relevantes, se encuentran los vehículos particulares que han resultado parcial o totalmente afectados por el fuego, dejando a muchos propietarios enfrentados a un escenario de alta incertidumbre económica.

Según explicó Carlos Larravide, gerente general de Automóvil Club de Chile, "en el país sólo cerca de un tercio del parque automotor cuenta con algún tipo de seguro, lo que implica que una parte relevante de los propietarios quedará completamente expuesta frente a este tipo de eventos. En la práctica, esto significa que muchos afectados no tienen acceso a ningún mecanismo de compensación económica, aun cuando el daño se produzca por causas totalmente ajenas a su voluntad".

En cuanto a la eventual responsabilidad de terceros, Larravide explicó que ésta puede constituir una alternativa en ciertos casos, aunque con importantes limitaciones. "Si el incendio tiene un origen identificable, como una faena mal ejecutada, una instalación deficiente o una conducta imprudente de un tercero, el afectado puede iniciar acciones civiles para reclamar una indemnización por los daños materiales sufridos. Sin embargo, se trata de procesos complejos, prolongados y con costos relevantes, lo que en la práctica dificulta su acceso", indicó.

Respecto del rol del Estado, el ejecutivo precisó que éste no responde ni otorga compensaciones por los daños sufridos por vehículos particulares en el contexto de incendios forestales. "La ayuda pública se concentra principalmente en asistencia social y habitacional. Sólo en escenarios excepcionales, debidamente acreditados en sede judicial, podría configurarse una eventual responsabilidad patrimonial del Estado por falta de servicio", aclaró.

¿Cómo actúan el seguro automotriz ante incendios forestales? Un aspecto relevante que muchas veces no conocen los asegurados

Desde la perspectiva del seguro automotriz, explicó que en Chile la mayor parte de los seguros contratados corresponde a pólizas de "Pérdida Total + Responsabilidad Civil", así como a seguros todo riesgo. En ambos casos, la pérdida total por incendio se encuentra cubierta, siempre que el siniestro corresponda a un hecho externo al vehículo y no exista una exclusión contractual aplicable.

No obstante, advirtió que existe una diferencia relevante que muchas veces no es conocida por los asegurados. "En las pólizas de 'Pérdida Total + Responsabilidad Civil', el daño parcial por incendio no cuenta con cobertura. Esto significa que, si el vehículo resulta afectado por el fuego, pero el daño no alcanza el umbral de pérdida total definido en la póliza, el asegurado no recibirá indemnización. Por el contrario, los seguros a todo riesgo sí contemplan la cobertura de daño parcial por incendio, de acuerdo con las condiciones generales y particulares del contrato", explicó.

Esta distinción cobra especial relevancia en incendios forestales, donde muchos vehículos sufren daños significativos sin quedar completamente destruidos. "Es precisamente en estos escenarios donde se evidencia la brecha de protección", aseguró.

Asimismo, el gerente general de la institución aclaró que los seguros automotrices en Chile se rigen por las normas y condiciones establecidas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), por lo que el alcance de las coberturas depende estrictamente de lo señalado en las condiciones generales y particulares de cada póliza. "El incendio es un riesgo específico, expresamente definido en la póliza, y la aseguradora indemniza siempre que se trate de un hecho externo al vehículo y no exista una exclusión aplicable. Por eso es fundamental revisar qué tipo de cobertura se tiene contratada, si contempla pérdida total, daño parcial o ambos escenarios, así como el deducible asociado", señaló.

Finalmente, subrayó que "muchos chilenos contratan seguros sin conocer en detalle sus alcances reales, o simplemente no los contratan bajo la percepción de que los eventos extremos son improbables. Los incendios forestales, cada vez más frecuentes en nuestro país, demuestran que este riesgo es hoy una realidad concreta y que la cobertura frente a este tipo de eventos debería, al menos, evaluarse cuidadosamente al momento de contratar un seguro automotor", concluyó.

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