Estableciendo un precedente la Corte Suprema rechazó un recurso de casación que se presentó en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de Valdivia que había negado una solicitud de tenencia compartida de un gato llamado Perseo.

El felino, de 4 años, era la mascota de una pareja que tras terminar su relación sentimental, estableció un régimen de custodia compartida para este.

No obstante, Paulina, la dueña de Perseo según el Registro Nacional de Mascotas, decidió terminar con esta modalidad debido a que, según denunció, las estadías que el gato tenía con su expareja producían un estrés severo en él.

Según publicó El Mercurio en mayo pasado, la mujer denunció además que el felino había sufrido lesiones físicas, alteraciones conductuales y negligencias durante estas visitas, lo que fue negado por su ex.

Este último, además, llevó el caso al Segundo Juzgado de Letras de Osorno, el que determinó que debían volver a la custodia compartida, ya que estimó que ambos habían tomado la decisión de adoptarlo cuando eran pareja. No obstante, Paulina recurrió a la Corte de Apelaciones de Valdivia, la que falló a su favor y decretó que se quedara con la custodia total ya que "los animales, son seres vivos sintientes, es decir, capaces de sentir dolor, placer y emociones, son por ello, individuos vivientes sensibles que merecen un trato diferente".

Se acaba (ahora sí) la odisea de Perseo

Igualmente, un recurso de casación solicitó a la Corte Suprema pronunciarse sobre la resolución de la Corte de Valdivia.

Al respecto, el máximo tribunal del país respaldó esta última decisión: Perseo se quedará definitivamente con Paulina y no habrá más custodia compartida. 

En este sentido, precisaron que el recurso no podía prosperar debido a falta de fundamentos.

"Si bien se ha acreditado que ambas partes fueron las tutoras y responsables del animal, lo cierto es que la normativa de protección animal invocada exige analizar la condición de la mascota no sólo como una cosa mueble semoviente al amparo de la copropiedad del derecho común, sino como un ser sintiente cuyo bienestar debe ser objeto de protección por sobre el interés y derecho de sus dueños", explica la resolución.

"Por lo que la copropiedad que sirve de fundamento a la acción en estudio no resulta, por sí sola, determinante para su acogimiento; unido a la alta conflictividad de las partes que permite descartar cualquier garantía de bienestar para el felino bajo un sistema de custodia compartida, régimen que por lo demás tampoco se ajusta a las pretensiones propias de la acción ejercitada. Por lo anterior, en la especie, la demanda resulta impropia, tal como lo resolvieron los jueces de alzada", agregó el fallo.

De esta manera, Perseo no seguirá trasladándose entre casas y tendrá un solo hogar desde ahora.

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