Después de haber realizado los alegatos a principios de julio, el Tribunal Constitucional abordó la disputa entre las ópticas y oftalmólogos, respecto de si tecnólogos médicos pueden prescribir anteojos en los puntos de venta.

De este modo, el TC acordó, por 9 votos contra 1, declarar inconstitucional la frase “en ninguno de estos establecimientos estará permitida la instalación de consultas médicas o de tecnólogos médicos”, que estaba en el artículo 126 del Código Sanitario.

“La norma declarada inconstitucional producía el efecto de impedir que los tecnólogos médicos con mención en oftalmología – también llamados optómetras – pudieran prescribir anteojos en los establecimientos de óptica donde trabajan”, se explicó en un comunicado.

El fallo fue respaldado por la presidenta del TC, María Luisa Brahm, y los ministros Iván Aróstica, Gonzalo García, Domingo Hernández, Juan José Romero, Cristián Letelier, José Ignacio Vásquez, María Pía Silva y Miguel Ángel Fernández. En contra estuvo Nelson Pozo.

El procedimiento de inconstitucionalidad fue iniciado por el Tribunal Constitucional de oficio, a solicitud del ministro Romero, iniciándose en mayo. 

La Sociedad Chilena de Oftalmología, en una declaración pública, señaló que “lamentamos que se esté abriendo la puerta a la desregularización de las actividades en torno a la salud visual en nuestro país. Esta medida sin dudas tendrá impactos negativos, particularmente en el ámbito de la salud pública”.

Agregaron que a su juicio “esta medida repercutirá en que la prescripción y venta de lentes se realicen en el mismo lugar, fuera del equipo de salud, contraviniendo los principios y normas de funcionamiento de centros de salud que define la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

Marco Antonio Núñez, presidente ejecutivo de Ópticas de Chile, señaló que “el fallo nos parece tremendamente positivo pues reestablece el espíritu de lo que pretendía la Ley de Optometría que fue promulgada en 2011”.

“La evidencia demuestra las ventajas en el acceso, calidad y protección financiera cuando el examen visual primario puede ser realizado por profesionales al interior de las ópticas, y es regulado clínica y éticamente por la autoridad sanitaria y los colegios profesionales”, dijo y agregó que ahora hay que trabajar en establecer los protocolos de derivación entre los tecnólogos médicos y optómetras con los profesionales oftalmólogos para que si se detecta un paciente en las ópticas que requiera una consulta de especialista, ésta se le indique claramente a través de un procedimiento preestablecido.

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