Bad Bunny se coronó campeón de la WWE.

Desde que se presentara como músico en el evento Royal Rumble de enero, donde interpretó su canción "Booker T" —inspirada en el luchador del mismo nombre—, Benito Martínez se ha transformado en una de las sorpresas de la empresa.

Se lanzó desde la tercera cuerda antes de la mencionada batalla real; le arreglaron un feudo con The Miz; y, ahora, sometió a su rival a la cuenta de tres para quedarse con el cinturón 24/7, ese que se disputa en todo momento como lo fue el campeonato Hardcore en el pasado.

Bad Bunny tuvo la ayuda de su compatriota Damian Priest, y la secuencia fue más o menos así: Akira Tozawa pilló por sorpresa a R-Truth y lo despojó del título; Priest quedó frente a frente con Tozawa y lo aniquiló con tan solo una llave; el propio Priest le dijo a Bad Bunny que lo cubriera, y listo.

Ahora habrá que proyectar hasta qué punto puede seguir la WWE estrujando a la figura del raggetonero puertorriqueño, ya que, una cosa es planear estas pequeñas apariciones y otra es subirlo al ring a enfrentar a cualquier profesional.

Los rumores indican que hasta podría participar en Wrestlemania por sus roces con The Miz y John Morrison, pero eso recién se conocerá en marzo.

Mientras tanto, Bad Bunny no deja sueños de infancia sin cumplir.

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