En 1985, después de décadas de hermetismo y Revolución Cultural, China se estaba abriendo al mundo y a las expresiones populares de occidente, en particular.

Era el anhelo de grupos como los Rollings Stones y Queen ser los primeros en atravesar esa simbólica "Cortina de Seda". Llevar a un pueblo rígidamente controlado la luz, sonido y ritmo desenfrenados de un concierto de rock.

Pero se les adelantó Wham!, el dueto de George Michael y Andrew Ridgeley, que estaban ansiosos de comprobar que eran el grupo pop más espectacular del mundo en ese momento y vieron a China como su gran oportunidad.

Después de un proceso de 18 meses y una inspirada negociación, el gobierno de Pekín dio luz verde al histórico concierto de Wham!

Aquellos que asistieron ese abril de 1985 parecen haber quedado impactados por los mismos detalles: la luces espectaculares, la abrumadora ola de sonido cuando empezó la música, y las vestimentas del dueto.

La corresponsal de la BBC en Pekín, Celia Hatton, entrevistó a varios, en 2015, para marcar el 30 aniversario del evento.

La idea de una gira de varios días por China fue promovida por el representante de Wham!, Simon Napier-Bell, que se lanzó a convencer a los funcionarios del régimen, durante un almuerzo, que el concierto sería bueno para el país.

Su argumento giraba en torno a la imagen positiva que China proyectaría al mundo exterior si permitían a George Michael y Andrew Ridgeley presentarse.

La presencia de Wham! sería prueba, argumentó Napier-Bell, del deseo del Partido Comunista de darle la bienvenida a los extranjeros y la muy necesitada inversión.

No tuvo que convencerlos más. Dos semanas después, el gobierno chino dio el permiso para que Wham! hiciera una gira con conciertos en Pekín y en la sureña ciudad de Guangzhou, en abril de 1985.

Nuevo y diferente

Fueron los primeros artistas musicales de occidente en tocar dentro de China, anticipándose a otros como los Rolling Stones y Queen, y tuvieron un impacto que todavía perdura.

"Un día, vi el anuncio del concierto en una pancarta pegada a un muro", recuerda Li Shizhong, de Pekín, quien era apenas un adolescente en esa época.

"Los miembros del conjunto tenían el pelo largo y rizado. Vestían diferente. Pensé que su música sería nueva y distinta porque se veían tan diferente a cualquier cosa que hubiera visto antes".

Lamentablemente, no pudo ir a verlos porque no se atrevió a pedir a sus padres los 5 yuan, apenas unos US$0,80, que costaba la entrada.

"Mis padres nunca hubieran apoyado algo así. No teníamos vida nocturna. Yo era un muchacho de 15 años y tenía que estar en casa a las 8:30 pm".

Pero Li explica que fue la rígida atmosfera social de la época la que era el gran obstáculo. "En ese entonces, si tocabas guitarra en la calle, te consideraban un hooligan".

"Yo solo vestía los colores azules, verdes y grises de la Revolución Cultural. Si alguien vestía otra cosa, todo el mundo lo hubiera notado. Hoy en día creemos que es la moda pero, en esa época significaba problemas".

Muchas de las entradas fueron distribuidas entre funcionarios del gobierno chino.

"Yo los vi porque el padre de un compañero de escuela trabajaba en el Ministerio de Cultura y me dio una entrada gratis", recuerda Lin Wenjun, de Guangzhou.

"Muchos no los conocían pero yo escuchaba su música en la radio de Hong Kong, que no estaba bloqueada entonces", cuenta.

Señala que parecía que gran parte del público había recibido entradas gratis porque eran viejos y no parecían amantes de esa música.

"Antes de ese día, lo único que yo había visto era un ballet. Así que el concierto fue una experiencia impactante por todas las luces y el sonido estéreo", comentó.

"Quería cantar la letra con ellos pero no me atreví porque nadie más lo estaba haciendo".

Hasta los que estuvieron involucrados en el montaje del concierto quedaron sorprendidos por la novedad. La ahora famosa presentadora de televisión, Kan Lijun, fungió como maestra de ceremonia en el concierto de Pekín, hace 30 años.

Presentó a George Michael y a Andrew Ridgeley al desconcertado público. Luego observó el concierto entre bambalinas.

"Nadie había visto algo parecido", expresó. "Los cantantes se movían mucho y el volumen era muy alto. Nosotros estábamos acostumbrados a que la gente se quedara quieta cuando cantaba".

Pero los jóvenes quedaron atónitos y zapateaban al ritmo de la música.

"Naturalmente eso no les gustó a la policía que temían que hubiese disturbios".

Antes de las presentaciones de Wham!, muchos tipos de música estaban prohibidos. Kan recuerda que cuando querían escuchar música con ese tipo de letras, tenían que hacerlo en secreto.

"Si te sorprendían haciéndolo, te podían llevar a la comisaría y encerrarte allí toda la noche. Era una época de muchos tabús".

Es sorprendente, entonces, que a Wham! le permitieran cantar sus canciones con letras sugestivas frente a miles.

No obstante, uno de los éxitos del dueto "Wake Me Up Before you Go-Go", tenía una versión en chino con letras adicionales que añadían un todo comunista.

Esa versión fue presentada por la cantante Cheng Fangyuan, que actuó como telonera de Wham!

Un casete con las canciones de Wham! en un lado y las interpretaciones de Ching Fangyuan en chino, en el otro, fue distribuido a cada uno de los asistentes al concierto.

Lin Wenjun recibió uno de los casetes en el concierto de Guangzhou pero se lo vendió a un compañero de clase en 20 yuan, una pequeña fortuna, entonces.

Para otros, ese casete continúa siendo un tesoro preciado.

"Unos de mis compañeros que fueron al concierto me lo regalaron", recordó Li Shizhong, que no pudo asistir cuando el grupo se presentó en Pekín. "Todavía lo tengo", aseguró.

"Estoy muy agradecido que vinieron a China. Ese concierto fue muy significativo para nosotros".

 

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