Probablemente a todos nos pasó cuando éramos niños, y quiénes son padres también les toca enfrentarlo desde la otra vereda. Se trata de las primeras inquietudes que surgen en los niños y niñas acerca de la muerte y el rol fundamental de los papás y mamás para abordar el tema.

A temprana edad pueden comenzar con las primeras interrogantes, muchas veces incluso influenciados por películas infantiles; como "Frozen" o "El Rey León", entre otras, que contienen escenas relacionadas con la muerte, sorprendiendo a los papás con preguntas como: "¿Tú también te vas a morir?", que si bien pueden parecer inocentes, requieren ser tratadas con responsabilidad y conciencia para no provocar una reacción negativa en los más pequeños.

Andrea Saavedra, psicóloga infantil juvenil de Clínica Indisa, es clara sobre la edad en que idealmente se debe comenzar a abordar el tema.

"Hablar sobre la muerte con los niños no es aconsejable antes de los 4 o 5 años, que es una edad en la que quizás podrían preguntar y podrían ir como teniendo alguna idea sobre el tema, porque antes de eso no se pueden dar cuenta, no podrían procesar lo que significa, porque es un concepto un poco abstracto todavía para ellos. Hacía ya los 6 años, entre 6 y 9, es más fácil poder explicarles porque ahí ya entienden que la muerte no es algo reversible", comentó la especialista a T13.cl.

Acerca de esto último, la psicóloga explicó que antes de los 6 años, entre los 3 y los 6, los niños podrían pensar que la muerte es algo que se puede cambiar. "Que a lo mejor están durmiendo, que se pueden mejorar, es como la idea de que puede ser distinto, como que pueden volver a vivir, pero ya entre 6 y 9 tienen la capacidad suficiente de darse cuenta de que no es reversible", señaló.

Ciertamente todo esto, precisó la psicóloga, va a depender de algunos factores; como la madurez del niño o la niña, condiciones de salud o mentales, entre otros, por lo que los adultos deben igualmente adecuarse a esas características.

¿Cómo deben abordar los padres el tema de la muerte con sus hijos?

La psicóloga infantil juvenil Andrea Saavedra también entregó sus recomendaciones para los padres acerca de cómo abordar el tema de la muerte con sus hijos.

"En general hay que ser bien honestos y claros y con respuestas sencillas, sin tantos discursos, sobre que la muerte es un estado en que la persona deja de estar ahí porque ya su cuerpo no funciona", indicó.

"Se le puede explicar que ya no necesita comer, que su corazón ya no late, que ya no puede respirar y que eso no va a cambiar. Esa es como una forma de poder explicarlo más concreto", añadió.

En ese sentido, la especialista también se refirió a por qué no sería tan recomendable decirle cosas como que la persona "se fue al cielo", algo que por cierto responde más a enseñanzas o creencias al interior de las familias.

"No decirle que la persona está durmiendo, porque ahí es muy confuso, o que se va al cielo, porque los niños a veces son muy pequeños, se lo imaginan concretamente a la persona arriba en el cielo y también fantasean a veces con respecto a eso, y a veces no de muy buena manera, como que pueden tener susto de que los pueden estar mirando o los pueden estar escuchando", indicó la psicóloga a T13.cl.

Igualmente, aclaró que si estas respuestas para algunos niños pueden resultar más perturbadoras, quizás para otros pueden ser más tranquilizadoras. Sin embargo, entregó un consejo para todos los escenarios.

"En general se aconseja ser claro, directo y con palabras sencillas. Y tratar de responder a las preguntas y normalizar un poco el tema de la muerte, que es algo que nos va a tocar a todos en algún momento, no hablar con ellos como que fuera un drama, algo terrible", mencionó. 

¿Y cuando pregunten: 'Mamá/Papá, te vas a morir'?

Acerca de esta pregunta que probablemente muchos padres ya han respondido, o les va a tocar responder en algún momento, la psicóloga de Clínica Indisa recomendó "decirles que sí, que es verdad, pero que eso no tendría por qué pasar pronto, que para eso falta mucho tiempo".

"Sobre todo si son niños pequeños, pueden pasar muchos años, quizás cuando estemos viejitos, o si tenemos una enfermedad muy terrible, pero que eso no es algo de lo que haya que preocuparse ahora, en fin", concluyó.

La especialista concluyó que si bien cada familia tiene que explicarles a sus hijos, lo más aconsejable es tratar el tema con normalidad. Jamás censurarlo ni esconder las emociones

"Jamás decirles que de eso no se habla, como que fuera un tema tabú. Por el contrario, hay que hacer que sea un tema conversable, normal", afirmó.

Y en el caso de la muerte de algún familiar, es muy importante validar lo que el niño o la niña puedan sentir. Porque si es alguien que ellos conocieron y ven que los adultos expresan lo que sienten, también se sienten libres de poder hacerlo.

"Generalmente pasa que cuando en una casa hay una pérdida y los adultos hacen como que no hubiera pasado nada y tratan delante de los niños de hacer como que están felices y no hablan del tema, los niños creen que eso es lo correcto, no hablar de eso y reprimir las emociones. Si bien no se les dice explícitamente, pero se les entrega ese mensaje a través del comportamiento y eso es súper dañino. Tiene que ser todo lo contrario, se puede hablar del tema", concluyó.

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