La británica Gabrielle Altoft dio a conocer su historia para que ojalá nadie más le ocurra lo que ella vivió.
La mujer de 32 años y que además es madre, contó según explicó The Mirror que empezó a experimentar fuertes dolores de espalda luego de cambiar el colchón de su cama con el que tenía su hijo.
Por lo mismo, inicialmente asoció este nuevo malestar al mencionado colchón, considerando que este ya tenía varios años. Igualmente, decidió ir al médico para que le diera su opinión y este último confirmó el dolor como una lesión y la mandó a fisioterapia.
Si bien a Gabrielle le hicieron un análisis de sangre, que tuvo un bajo recuento de glóbulos blancos, no se detectó alguna anomalía importante, por lo que siguió asociando al malestar al colchón y decidió comprar uno nuevo. Sin embargo, la molestia persistió.
Fue cuando asistió a una cita con el ginecólogo, que no tenía relación con el problema en la espalda, que las alarmas se encendieron. Un nuevo análisis de sangre hizo que fuera citada de urgencia al centro de salud, donde un médico le dio un devastador diagnóstico: leucemia, también conocido como cáncer de sangre.
"Volví a casa y fue realmente extraño; todo fue surrealista. Fingí que no había pasado nada delante de los niños. Fue muy duro", dijo según publicó TN.
"Pensé que me iba a morir de lo mal que me sentía", agregó.
Si bien ya empezó una quimioterapia intensiva, Gabrielle dice estar decepcionada, ya que a pesar de haberse hecho exámenes, durante meses no supo de su enfermedad y debido a esta falta de respuestas sólo lo asoció con el tema del colchón.
"Sólo presiona y empuja (si sientes que algo está mal), conoces tu cuerpo. Ya sea que tengas 32 años o 18, tus síntomas deben tomarse en serio. Con la LMA, no tienes mucho tiempo para que te revisen esos síntomas antes de que tus órganos se apaguen", cerró.