La "Jaula de Faraday": ¿Por qué un avión puede resistir a un rayo?
Uno de los registros que más llamó la atención durante las recientes tormentas eléctricas fue el momento en que un rayo impactó a un avión de LATAM que cubría la ruta entre Antofagasta y Santiago.
El episodio quedó captado en video y rápidamente generó preguntas sobre cómo una descarga eléctrica de esta magnitud puede alcanzar a una aeronave sin provocar una emergencia.
El vuelo LA341 aterrizó con normalidad en el Aeropuerto de Santiago y todos sus pasajeros desembarcaron de manera segura, según confirmó la aerolínea.
Pero ¿cómo es posible que un rayo impacte un avión sin afectar a las personas que viajan en su interior? Una de las claves está en un principio físico conocido como la Jaula de Faraday.
¿Qué es la Jaula de Faraday y cómo protege a los aviones?
La Jaula de Faraday es un principio físico que explica cómo una estructura conductora puede proteger su interior de los efectos de un campo eléctrico externo.
En los aviones, la estructura exterior del fuselaje cumple una función similar: cuando un rayo impacta la aeronave, la corriente eléctrica se distribuye por su superficie exterior, en lugar de atravesar el espacio donde se encuentran los pasajeros.
De esta manera, la descarga sigue un recorrido por el exterior del avión, lo que contribuye a proteger tanto a las personas como a los sistemas internos de la aeronave.
Los aviones comerciales están diseñados y certificados para soportar este tipo de fenómenos meteorológicos. Para ello, cuentan con sistemas que permiten conducir y disipar de manera segura la energía de las descargas eléctricas.

Aunque las imágenes de un rayo impactando un avión pueden resultar impresionantes, se trata de un fenómeno contemplado en el diseño de las aeronaves comerciales.

La protección frente a estas descargas permite que, en muchos casos, los aviones continúen su operación sin consecuencias para los pasajeros.
De todas formas, un impacto de estas características puede requerir inspecciones técnicas para comprobar que no existan daños en la estructura, los sistemas eléctricos u otros componentes de la aeronave.
Por eso, aunque la Jaula de Faraday ayuda a explicar por qué los pasajeros no quedan expuestos directamente a la descarga, la seguridad también depende del diseño, la certificación y los procedimientos de revisión y mantenimiento de los aviones.
