El actor chileno Jaime Vadell, quien en octubre pasado cumplió 90 años, entregó una cruda reflexión sobre la vejez, convertido en uno de los actores de la pantalla chica más longevo en nuestro país.
En diciembre, el artista con 70 años de carrera fue condecorado con el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2025. Y si bien en la industria es bastante valorado, reconoció que su diario vivir como adulto mayor no lo siente de la misma manera.
Y es que recientemente en el podcast "Más de ti", de BioBioTV, aseguró que "ser viejo es bastante penca", argumentando que la presencia de un adulto mayor puede llegar a ser molesta para las generaciones más jóvenes.
A modo de ejemplo, contó que "he conocido poca gente de 90 años en mi vida (...) La gente trata de ser amable, pero los traicionan ciertas cosas. Por ejemplo si estamos haciendo una cola para el pago del estacionamiento y uno se demora un poco —porque los viejos nos demoramos más en hacer todo— y empiezan detrás: '¿Lo ayudo? ¡Señor, ¿lo ayudo?!'. Además te empiezan a gritar porque creen que uno es sordo. No es agradable, no necesito ayuda".
Para el actor, según reflexionó, eso sólo es "una apariencia de gentileza".
No obstante, el querido actor admitió que su vitalidad es una "suerte o mala suerte, no sé".
Esto porque, aseguró, "ser viejo es bastante penca", apuntando a pequeñas situaciones que reflejan su edad y desgaste en el día a día.
"No puedo caminar rápido, no poder subir o bajar una escalera rápido, (sino que) de dos escalones, agarrado del pasamanos por el miedo a irse de hocico y sacarse la mugre. La vista, me canso de leer, ahora tengo los anteojos y una lupa, y así y todo me cuesta leer el diario. El diario encuentro que cada vez le ponen menos tinta, no sé si es cierto eso, o es que yo no lo veo, pero me cuesta", reconoció.
Finalmente, el intérprete de Augusto Pinochet en "El Conde" confesó que le gustaría ser recordado como "un buen actor y una buena persona".