El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó la posibilidad de establecer un alto el fuego en Irán, luego de que el papa León XVI llamara a una tregua y a retomar el diálogo en Medio Oriente en medio de los bombardeos norteamericanos.
Consultado por la prensa en la Casa Blanca, el mandatario fue enfático al responder que “podemos tener un diálogo, pero no quiero hacer un alto el fuego”.
Todo lo anterior, argumentando que “no haces un alto el fuego cuando literalmente estás arrasando al otro bando”.
Sus declaraciones se dan en el contexto de la guerra que Estados Unidos mantiene junto a Israel contra Irán, conflicto que se extiende desde fines de febrero y que ha escalado tras una serie de ataques dirigidos contra la estructura militar iraní.
En sus dichos, Trump destacó los resultados de la ofensiva, asegurando que se ha destruido la Armada y la Fuerza Aérea de Irán, además de eliminar a sus principales líderes, en una evaluación que presentó como un éxito militar.
Por qué Trump se niega a dejar de bombardear Irán
El mandatario también abordó la situación en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio global de petróleo, señalando que garantizar la seguridad en esa zona “es una maniobra militar sencilla y relativamente segura”.
Sin embargo, sostuvo que para ello se requiere un despliegue significativo de fuerzas navales y cuestionó a la OTAN, afirmando que “hasta ahora no ha tenido el valor de hacerlo”.
En esa línea, añadió que Estados Unidos no depende directamente de esa ruta marítima, indicando que los principales interesados en su funcionamiento son países como los europeos, Japón y Corea del Sur, especialmente luego de que Irán bloqueara el paso en respuesta a la ofensiva.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero, tras el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, y está próxima a cumplir un mes.
Hasta ahora, Trump no ha precisado cuánto tiempo se prolongará el conflicto, mientras continúan las operaciones militares en la región y aumentan las tensiones internacionales frente a un eventual escalamiento.