Una pequeña niña de seis años llamada Zara Clarkson fue succionada por una piscina y quedó atrapada por casi tres horas con su brazo atorado en las instalaciones. 

Según consignó el medio The Sun, la increíble historia se llevó a cabo en Costa del Sol de Estepóna, en España, mientras Zara y su familia disfrutaban de unas vacaciones. 

La menor se encontraba tranquila en la piscina, cuando de la nada, su pequeño brazo se atoró en una hondura de la construcción logrando que el agua se fuera y su brazo fuera succionado.

Zack, el padre de Zara aseguró que escuchó a su pequeña hija entrar en pánico y gritar "papá, la piscina me está chupando y no parará". 

​"Algo con ese tipo de succión habría arrastrado fácilmente a un niño más pequeño debajo del agua y lo hubiese matado", agregó. 

Para liberar a la pequeña, tuvieron que llamar a bomberos. Si bien Zack dijo que instintivamente pensó en sacar el brazo de su hija, no lo hizo porque sabía que esto corría el riesgo de causar un daño mayor. Los bomberos tuvieron que utilizar sierras y taladros para romper el muro de hormigón de la piscina. Zara tuvo que mantener su cabeza por encima del agua durante horas mientras terminaban el operativo. 

Sin embargo, no todo terminó ahí. Desde entonces, el brazo de la niña se ha hinchado logrando un tamaño tres veces mayor al normal y los médicos temen que pueda haber sufrido envenenamiento de la sangre por la succión. 

Según los padres de la menor, este episodio la ha marcado fuerte y negativamente: "Está realmente desanimada y nos ha dicho que nunca más quiere volver a nadar", dijeron al medio. 

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